AS Mónaco es un proyecto creado para ganarlo todo y que está a las puertas de pasar a mejor vida pocos meses después de casi tocar la gloria en una Final Four de Euroliga.
El equipo este año ha sido excluido de competiciones europeas e incluso de la liga francesa acuciado por sus problemas económicos que les ha hecho declarar la suspensión de pagos, que es el paso previo a su disolución.
Son muy malas noticias para un proyecto que se construyó a base de talonario y que ahora está en plena bancarrota con la necesidad de reestructurarse y ver lo que puede tardar en alcanzar de nuevo el máximo nivel de competición para el equipo del pequeño Principado.
No han servido de nada los intentos de atraer inversores que hicieran frente a la situación del club y pagara la deuda que asciende a los 21,5 millones de euros y salvar un club que el año pasado fue capaz a pesar de estos problemas económicos de lograr cuatro títulos.
La mala situación económica ha hecho que el tribunal administrativo de Mónaco declarara la suspensión de pagos al equipo y esto sea el paso anterior a la disolución de un club que deportivamente ya estaba muerto cuando no pudo jugar ni la Euroliga ni la propia liga francesa.
Esto dejaba sin ingresos al club y los recursos no han prosperado por lo que el equipo se deshizo y los grandes jugadores que formaban parte de la plantilla de AS Mónaco acabaron haciendo las maletas para ir a otros clubes tanto europeos como de la NBA, en una muestra de la calidad de jugadores que jugaban en el Principado.
Ahora toca empezar de cero a un equipo que ha ganado tres de las últimas cuatro ligas francesas, que levantó la EuroCup del 2021 y que como máximo logro tiene el subcampeonato de la Euroliga en el 2025.
Un proyecto que no tiene jugadores de base y que solo se basaba en fichajes a base de talonario, con un pabellón de poca capacidad y que ha estirado más el brazo que la manga, esperando que los inversores pusieran dinero a fondo perdido para que el Principado disfrutada del mejor baloncesto, es un proyecto abocado al fracaso como al final ha sucedido.
Europa pierde un equipo que los últimos años ha dado muchas noches de buen baloncesto pero que deberá renacer de sus cenizas para volver a la primera línea del baloncesto europeo.

