Carlos Martínez ha anunciado el adiós a la competición en activo y lo hace como campeón del mundo con España en la modalidad de 3×3 y con muchas cosas que aportar fuera del mundo del baloncesto.
Hace casi un año le entrevistamos y ya nos contó que tenía muchas otras inquietudes fuera de la pista y ahora tendrá más tiempo tras colgar las botas en un momento donde la modalidad en la que ha triunfado, el 3×3, está más de moda que nunca.
Ahora ha llegado el momento que el tercer jugador con más partidos como internacional tras Nacho Martín y Sergio de la Fuente, y actual campeón de un equipo que se llevó el campeonato del mundo, dé un paso al lado para que nuevas caras defiendan los colores de la selección.
Se va el español número uno del ranking FIBA desde el 2022 y lo hace para centrarse en nuevos objetivos personales y profesionales que le ocupan mucho tiempo y en sus redes sociales se despide con una carta cargada de emoción.
«Dicen que el capitán debe ser el último en abandonar el barco. Y estoy de acuerdo, pero solo cuando el barco se hunde. Cuando el barco navega viento en popa, es un privilegio ceder el timón«
«Me marcho con la sensación del deber cumplido y con la absoluta paz mental de quien se ha vaciado en cada torneo, en cada entrenamiento y en cada rincón del mundo dentro y fuera de la pista».
El jugador gallego se va con el campeonato del mundo del 2025, la plata en la Champions Cup este 2026 y ser el número 1 del ranking entre los jugadores de nuestro país en 3×3 lo que demuestra que se marcha estando en lo más alto y por decisión propia, algo que agradecen muchos jugadores a esta edad.
Desde la propia Federación, a través de su presidente, Elisa Aguilar, se ha valorado lo que ha aportado Carlos Martínez al 3×3 como «símbolo del crecimiento del baloncesto 3×3 masculino español» y «pionero en jugar en equipos fuera de España, nuestro mayor valedor durante varios años en el ranking FIBA y el capitán de la Selección 3×3 que levantó la Copa del Mundo en Mongolia«.
Agradecer su esfuerzo por este deporte y por lo que seguro que tiene que demostrar al mundo fuera de la cancha.

