La batalla por ganar el Rookie del Año en la mejor liga del mundo era la más igualada de todos los premios que se van a dar esta temporada. Cooper Flagg y Kon Knueppel se disputaban el trofeo, un premio donde se premia la calidad individual y las actuaciones realizadas mucho más que el juego colectivo. Lo tradicional en estos casos es que el premio se lo lleve un jugador de un equipo que no se ha clasificado a playoffs.
El invitado de lujo a esta pugna era VJ Edgecombe, de los Sixers. Pero parecía muy improbable que el premio fuera para él a pesar de la gran temporada que el jugador ha desplegado en Philadelphia: 16 puntos, 5.8 rebotes y 4.2 asistencias. Pero competía contra dos pesos pesados: Knueppel ha promediado 18.5 puntos y 5.3 rebotes y Cooper Flagg 21 puntos, 6.7 rebotes y 4.5 asistencias. El mejor estadísticamente hablando ha sido Flagg y con mucho mérito, ya que su finalidad desde el primer partido fue sustituir a Luka Doncic tras su incomprensible marcha de Dallas, por obra y gracia de Nico Harrison meses antes.
Al final, Cooper Flagg hizo buenos los pronósticos (412 votos por los 386 de Knueppel) y se hizo con el Rookie del Año. La noticia, adelantada por Sams Charania, confirmó que el jugador de 19 años se convierte en el tercer jugador que se lleva este galardón perteneciendo a los Dallas Mavericks. Antes que él se lo llevaron Luka Doncic en el año 2019 y Jason Kidd (su actual entrenador) en el año 1995. Ese año fue especial ya que, además del histórico base, también se lo llevó Grant Hill. Se empieza a construir el legado del joven jugador en la NBA.

