El Fernando Buesa Arena fue escenario de un duelo desigual desde sus primeros compases. El Kosner Baskonia, más sólido, intenso y certero, se impuso por 89-77 al Recoletas Salud San Pablo Burgos en un partido que quedó prácticamente decidido por una primera mitad muy deficiente del conjunto burgalés, incapaz de frenar el ritmo local ni de encontrar continuidad en ataque.
Desde el salto inicial quedó claro que Baskonia había salido decidido a marcar territorio. Los vitorianos impusieron una defensa agresiva, cerraron el rebote y castigaron cada pérdida o mala selección de tiro de su rival. El resultado fue un parcial de 14-0 que obligó a Porfi Fisac a detener el partido de forma prematura, consciente de que el encuentro podía escaparse antes incluso de asentarse.

Aunque Burgos logró anotar tras ese arranque demoledor y trató de reorganizarse, el daño ya estaba hecho. Baskonia jugaba con confianza, encontraba soluciones tanto en transición como en estático y movía el balón con fluidez ante una defensa visitante superada. El primer cuarto se cerró con 28-16, una diferencia que reflejaba fielmente lo ocurrido en la pista.
El segundo periodo no cambió el guion. San Pablo Burgos siguió mostrando dificultades para generar ventajas ofensivas y sufrió especialmente en la contención del uno contra uno y en las ayudas defensivas. Baskonia, sin necesidad de acelerar en exceso, amplió la brecha gracias a su mayor profundidad de banquillo y a la inspiración de Timothé Luwawu-Cabarrot, que se convirtió en el principal foco ofensivo del encuentro.
La diferencia llegó a superar los veinte puntos y el 54-36 al descanso fue un golpe duro para el conjunto burgalés, penalizado por su falta de acierto exterior, las pérdidas de balón y una defensa incapaz de frenar el ritmo del rival. La sensación era clara: Burgos necesitaba un partido nuevo tras el descanso para tener opciones reales.
Y, durante algunos minutos del tercer cuarto, pareció encontrarlo. Con mayor agresividad y un punto más de acierto, los visitantes encadenaron un parcial de 0-12, liderado por Jhivvan Jackson, que dio algo de esperanza y obligó a Baskonia a reajustar su planteamiento. El Burgos mostró entonces su mejor versión, con más intensidad defensiva y mejores lecturas ofensivas.
Sin embargo, la reacción fue insuficiente. Baskonia supo gestionar ese momento de dificultad, frenó la inercia visitante con buenas decisiones en ataque y volvió a controlar el ritmo del partido. Al final del tercer cuarto, el marcador reflejaba un 72-56 que devolvía la tranquilidad al conjunto local.
En el último periodo, San Pablo Burgos no bajó los brazos. Peleó cada posesión y trató de reducir la desventaja, pero la diferencia construida en la primera mitad resultó demasiado pesada. Baskonia, sin necesidad de asumir riesgos, manejó los tiempos del partido, respondió a cada intento de acercamiento y cerró el encuentro con solvencia hasta el 89-77 final.
En el apartado individual, Luwawu-Cabarrot fue el jugador más determinante del partido, liderando al Baskonia con 22 puntos y siendo una amenaza constante para la defensa visitante. Eugene Omoruyi aportó energía y puntos en la pintura, mientras que por parte del San Pablo Burgos destacó Jhivvan Jackson, principal referente ofensivo en una noche complicada para su equipo.
El triunfo permite a Baskonia afianzarse en la octava plaza, una posición clave en la lucha por el billete para la Copa del Rey, y confirma su mejoría en este tramo de la temporada. Para San Pablo Burgos, en cambio, la derrota vuelve a evidenciar la necesidad de mejorar sus inicios de partido y de encontrar mayor regularidad durante los cuarenta minutos si quiere revertir su situación clasificatoria.
Un encuentro que dejó claro que, en la ACB, los partidos se pueden perder muy pronto si no se compite desde el primer minuto, y que Baskonia supo aprovechar con oficio y autoridad.
Ficha técnica
89 – Kosner Baskonia: Rafael Villar (-), Rodions Kurucs (2), Trent Forrest (14), Gytis Radzevicius (3), y Khalifa Diop (4) –cinco inicial– Mamadi Diakite (2), Markquis Nowell (8), Eugene Omoruyi (15), Timothé Luwawu-Cabarrot (22), Matteo Spagnolo (9), Clement Frisch (7), Stefan Joksimovic (3).
77 – Recoletas Salud San Pablo Burgos: Jón Axel Gudmundsson (3), Gonzalo Corbalán (10), Leo Meindl (16), Ethan Happ (11) y Luke Fischer (2) –cinco inicial– Jhivvan Jackson (18), Dani Díez (), Jermaine Samuels Jr (7), Pablo Almazán (-), Yannick Nzosa (2), Ramiro Rodríguez (-), Juan Rubio (2), Silvio De Sousa (6).
Cuartos: 28-16; 26-20; 18-20; 17-21.
Árbitros: Rafael Serrano, Alberto Sánchez Sixto y David Sánchez Benito.
Incidencias: Partido correspondiente a la duodécima jornada de Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena ante 10878 espectadores, con presencia de 1000 aficionados burgaleses.