Dwight Howard se retira del baloncesto en activo y muchos de nosotros le recordaremos como el pívot al que Rudy Fernández posterizó en una imagen para la historia de los Juegos Olímpicos.
El simpático pívot que triunfó en Orlando y se llevó un anillo con los Lakers en el 2020 deja el baloncesto tras 20 años de profesional donde ha tenido de todo, pero dejando una huella en los aros de la NBA qeu pocos olvidarán.
En un mensaje en sus redes sociales lo anunció de una forma especial, como siempre le ha gustado al bueno de «Supermán» Howard hacer las cosas.
«Me desperté hoy, 12 de este mes, y pensé que era hora de dejar atrás a Superman. No soy un superhombre… ¡Lloro! ¡Lucho! Me siento como todos los demás. A pesar de las mentiras, los medios y el odio, sigo mostrando amor y sonriendo en medio de la tormenta«.
Su retirada acaba con la carrera de un jugador que tras Shaquille O’Neal estaba destinado a dominar la pintura del baloncesto mundial. Y por momentos lo fue. Llegó a los Magic, como el gran Shaq, y destrozó los aros con su fuerza física.
Tras ocho años en Orlando fichó por los Lakers para jugar junto a Kobe Bryant pero no funcionó y empezó el declive de un jugador que quedó marcado por aquella etapa. Tras varias franquicias llegó de nuevo a los Lakers para ganar el anillo del «COVID» en el 2020 para luego irse a Sixers antes de emprender la aventura asiática.
En su comunicado seguía hablando de su adiós a las canchas que a muchos ha sorprendido porque le habían perdido la pista del mundo del baloncesto.
«Me quito la capa y me retiro del baloncesto para dedicarme a mi familia y contribuir a las comunidades de todo el mundo. Sé que algunos pensarían que ya me había retirado, pero no es así… ¡El baloncesto me retiró a mí! ¡Aún tenía mucho más que dar! Ver a otros jugadores seguir en la cima a los 40 años me inspiró a seguir intentándolo, pero ahora creo que mi deber será transmitirlo a la siguiente generación».
Su carrera además de contar con 18 temporadas en la NBA con un anillo de campeón en el 2020 y donde fue cinco veces mejor reboteador y tres máximo taponador, se completa con ocho participaciones en el All Star y con el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 que reunió a los mejores equipos de Estados Unidos para recuperar el oro que no ganaron en el 2004.
Ahora no pasaba por su mejor momento de ahí que su despedida tenga mensaje para aquellas personas que le han apoyado y para aquellas que no lo han hecho.
«Gracias a todos mis fans y seguidores a lo largo de este viaje. Los amo y los aprecio profundamente porque sin ustedes no sería yo. Y también gracias a los detractores, a los que odian, a las serpientes y a la gente que entró en mi vida para intentar destruirme. Porque cada vez que lo hicieron… solo me hicieron más fuerte«

