El Barça visitaba a Armani Milán con la obligación de ganar para alejar fantasmas sobre la figura de Sekulic que tras las últimas derrotas empezaba a estar cuestionado. La sombra de Galbiati, tras su salida de Baskonia, empezaba a hacerse muy grande y un tropiezo en Milán podría haber iniciado una etapa de rumores que no beneficia a nadie.
En un partido más complicado de lo que puede parecer el Barça supo jugar mejor los momentos decisivos liderados por un Kevin Punter que a pesar de estar fallón durante el partido, estuvo brillante en los minutos finales del partido.
Cuarto triunfo del Barça en este inicio de Euroliga que supo jugar con los nervios de su rival donde su técnico, Peppe Poeta, podría tener las horas contadas tras sumar un solo triunfo en los primeros siete partidos de competición.
Además de Punter, empiezan a carburar los nuevos jugadores que deben ser importantes en el equipo de Sekulic, como Tyrese Martin, cada vez más integrado y que en este partido se fue a los 14 puntos.
El primer cuarto tuvo un nombre propio: Joel Parra. Con 10 puntos en estos primeros 10 minutos ayudó a que el Barça empezara bien el partido y aguantara el arranque italiano con triples de Peters y Booker, pero con una sensación rara en un pabellón que para recibir al Barça no presentó una gran entrada. La sensación es que este equipo no engancha a su afición.
La sensación era que el Barça ganaría el partido cuando apretara un poco y solo Burnell por parte italiana parecía dispuesto a plantar algo de batalla para que Armani no se bajara del partido y plantara cara al cuadro culé. El resultado era de 69 a 73 a poco de empezar el último cuarto, pero Punter se puso el mono de trabajo para con sus puntos sentenciar el partido y vaciar el Forum de Milán que veía la cuarta victoria blaugrana en esta Euroliga.
Este Barça tiene puntos en sus jugadores y el lunar negro que debe mejorar es la defensa. Si consigue que sus jugadores «bajen el culo» como se dice vulgarmente, el equipo podría tener una temporada ilusionante.

