El Palau Blaugrana vivió una noche sin precedentes en la Euroliga. Barça y Baskonia protagonizaron el encuentro con mayor anotación de la historia de la competición, un duelo ofensivo descomunal que se resolvió tras tres prórrogas con victoria azulgrana por 134-124. El partido estuvo marcado por el acierto exterior y las actuaciones individuales, con Kevin Punter (43 puntos) y Markus Howard (33) como grandes referentes anotadores.
El encuentro arrancó con un ritmo muy alto y constantes intercambios de canastas. Baskonia encontró buenas situaciones cerca del aro y desde el perímetro, con Diop sólido en la pintura y un Howard muy acertado desde el inicio, mientras que el Barça respondió apoyado en el talento de Punter. El primer cuarto cayó del lado visitante (17-26), y los vitorianos mantuvieron la iniciativa durante buena parte de la primera mitad.
Tras el descanso (47-53), el Barça ajustó su juego y elevó la intensidad defensiva, buscando transiciones rápidas que le permitieran recortar diferencias. El tercer cuarto estuvo marcado por la alternancia de parciales y por la capacidad de ambos equipos para castigar los errores del rival. Baskonia logró cerrar el periodo con ventaja (70-75), pero el partido quedó completamente abierto de cara a los últimos diez minutos.
En el tramo final, la igualdad fue máxima. El Barça logró empatar el encuentro en los instantes decisivos tras varios errores en la puesta en juego de Baskonia, pero un triple de Howard en la última posesión forzó la prórroga. A partir de ahí, el partido entró en una dinámica imprevisible, con canastas de enorme dificultad y protagonismo de los líderes ofensivos.
La primera prórroga mantuvo el equilibrio, con acciones destacadas de Luwawu-Cabarrot y Diakité por parte visitante y la respuesta constante de Punter, que acabó enviando el choque a una segunda y posteriormente a una tercera prórroga con canastas decisivas. En las dos últimas extensiones, el desgaste físico comenzó a pesar y el Barça encontró mejores situaciones de tiro, especialmente a través de Punter y Satoransky.
Finalmente, el conjunto azulgrana logró abrir brecha en la tercera prórroga ante un Baskonia sin frescura ofensiva, cerrando un partido excepcional por su volumen anotador y duración. Un duelo histórico para la Euroliga que reflejó el potencial ofensivo de ambos equipos y que se decidió en los detalles y en la gestión del esfuerzo en los minutos finales.

