El Barça no parece levantar el vuelo y necesita un cambio en el timón si quiere revertir la situación que está viviendo en una sección que no va por el buen camino, más viendo como se mueven el resto de grandes en Europa.
La situación de la sección ha hecho que uno de los que iba a ser jugador importante para el equipo como Moses Wright se haya acogido a una cláusula de salida para rescindir su contrato y no llegar ni a debutar con la camiseta blaugrana.
Es un escenario de lo más surrealista ya que no es el primer fiasco de este nuevo proyecto que ha visto como perdía a fichajes como los de Luwasu-Cabarroy o Isaac Bonga que han decidido tomar otro rumbo. El tema del nuevo entrenador también está en el aire porque parece que la incorporación de Galbiati, primera opción culé, no se va a producir por haber roto negociaciones con Baskonia.
Esta situación hace que los jugadores tengan dudas en llegar al Barça y como Wright prefieran asegurarse su futuro lejos de la Ciudad Condal. Parece que las palabras de Joan Laporta en campaña electoral de que reforzaría la sección han caído en saco roto, al menos de momento, y los aficionados empiezan a impacientarse.
Ha sido Victor Lavagnini quien ha informado que el jugador pagará su cláusula de salida para, tras su gran año en Zalgiris, poner rumbo a otro equipo de Euroliga, que los rumores dicen que puede ser Armani Milano.
La plantilla culé, sigue sin entrenador y solo cuenta con cinco jugadores confirmados en plantilla como son Juan Núñez, Darío Brizuela, Kevin Punter, Joel Parra y Toko Shengelia y tiene cerrada la llegada de Josh Nebo, Olivier Nkamhoua, Justin Robinson y Agustín Ubal.
Wright era el deseado para reforzar el juego interior y el acuerdo estaba cerrado desde el marzo pasado pero el jugador no ve las cosas claras y podría llevar sus 13,2 puntos y casi 17 créditos de valoración por partido en Euroliga lejos del Palau Blaugrana y eso que el propio jugador se mostraba «muy emocionado por jugar en una gran ciudad como Barcelona» hace unas semanas.
Ahora previo pago de 900.000 euros, saldrá sin vestir la camiseta blaugrana y podría irse a Italia a formar parte de otro equipo que necesita una reconstrucción para intentar ser competitivo en la Euroliga.

