BAXI Ferrol 58 – 77 Olympiacos SFP
Está claro que lugar destinado al BAXI Ferrol es el de los mortales, aunque a veces coquetee con dioses y demás seres elevados. Eso es lo que ocurrió el pasado martes en A Malata hasta que a falta de menos de 8 minutos para el final del encuentro contra Olympiacos, Sidney Shawn falló un triple que podía poner a las ferrolanas a 2 puntos y preparar un final «made in a maxia de A Malata», de los que todo puede ser posible. A partir de ahí tan sólo 3 puntos de Tayra y otros 3 de Galickova, frente a los 20 de las helenas, hicieron imposible el milagro de tocar el cielo una noche más, y cerraron casi por completo las puertas de la siguiente ronda de Eurocup.
32 minutos llamando a la puerta del cielo
A pesar de haber jugado tan sólo 72 horas antes un partido de 45 minutos contra un rival tan duro como Ibaeta en Donosti, el BAXI Ferrol empezó el partido con una energía muy alta y confirmando el buen momento de juego que está atravesando en los últimos encuentros. A pesar del 0-4 inicial, con una Lola Pendande muy inspirada en el inicio de encuentro, el marcador del primer cuarto rondaba siempre la igualdad, hasta que en el último minuto, 2 puntos de Nicola Priede y sendos triples de Maggie Doogan y Karolina Sotolova, pusieron el marcador con un +8 (14-22) y la euforia en a grada de A Malata.
En la reanudación, de nuevo el 0-4 de Olympiacos de inicio no frenaba el buen momento local. Claire ponía la máxima de 9 puntos a favor pasados los 3 minutos del segundo cuarto (28/19). La defensa ferrolana era intensa y Olympiacos no encontraba la fluidez de la ida y hasta agotaba en varias posesiones el tiempo permitida para finalizar los ataques. Fankam y especialmente Christinaki acudían al rescate de su equipo, reduciendo la ventaja hasta los 3 puntos y Maggie cerraba el primer tiempo con un tiro libre y el esperanzador marcador a favor de las gallegas de 35-31.
Los terceros cuartos están siendo el talón de Aquiles de las universitarias en este inicio de temporada. El martes no fue diferente. La salida en tromba de las atenienses dio una vuelta de 180º al marcador. Un 0-8 en algo más de 2 minutos obligo a Lino López a pedir tiempo muerto. Olympiacos, con un juego mucho más físico del mostrado hasta el momento, consiguió llevar la ventaja hasta los 10 puntos (37-47), pero este BAXI ya sabe que por mal que se den las cosas hay que seguir luchando cada posesión. Punto a punto, Tayra redujo la ventaja a la mitad, y un triple de Morgan Maly a 11 segundos del final del tercer acto, dejó la ventaja en 8 puntos.

Era evidente que el cansancio empezaba a hacer mella en las jugadoras locales. El aumento de la intensidad de las griegas desgastaba a mayor ritmo del deseado a las jugadoras del BAXI. La diferencia alcanzaba de nuevo los 10 puntos al inicio del último parcial, pero Sidney Shaw buscó dar un último impulso al sueño de asaltar el Olimpo. Con 5 puntos consecutivos, dejaba el 52-57 de nuevo en el marcador y con una acción defensiva brillante, se plantó al contraataque en el 6´75. La Sidney Shawn de hace 2 semanas no habría tirado ese triple, pero la confianza del equipo y de cada jugadora está en claro ascenso.
El BAXI, agotado, se desploma
Nunca sabremos que habría ocurrido si ese triple hubiese entrado, aún quedaban 7 largos minutos y el agotamiento en las jugadoras era evidente, pero «a maxia de A Malata» es un elixir potente. De todos modos no fue lo que ocurrió, y el último escalón de la escalera que llevaba al cielo se rompió. En el Olimpo se quedaron quienes ya lo venían habitando y el parcial de 6-20 de los últimos 7 minutos de encuentro no hace justicia al esfuerzo y, por muchos minutos, superioridad en el juego impuesto por el más terrenal de los dos equipos.
El resultado final 58-77 no disuadió a la afición de A Malata de mostrar su reconocimiento al esfuerzo de las suya contra un rival netamente superior, pero que durante la mayoría del tiempo de partido no pudo demostrarlo dentro de la cancha.
Un partido para un récord
Al BAXI le queda descansar, para enfrentarse al último reto antes del parón de selecciones. La visita a Leganés, donde le esperan 3 exjugadoras, Moira Joiner, Elena Rodríguez y Karla Erjavec, puede dejar una cifra de récord en la historia de las ferrolanas, que tan sólo pudieron lograr en la temporada 17/18. El récord no es otro que ponerse con 5 victorias en su casillero tras 7 jornadas disputadas, lo que supondrá, ademas, tener mucho camino andado de cara al objetivo de la salvación, que en las última temporadas se sitúa entre los 9 y los 11 triunfos.