Xavi Pascual llegó al Barça para cambiar la dinámica del equipo y, tras conseguirlo inicialmente, parece que su efecto se ha diluido y ha caído en la vuelta a la competición en la Euroliga con una Virtus que pocas opciones le ha dado.
Tras un muy buen primer cuarto donde los blaugrana han anotado 28 puntos y han mostrado su mejor versión en unos primeros diez minutos que son el camino que deben seguir los de Xavi Pascual para revertir la situación.
Pero en el segundo cuarto la cosa ha cambiado. Los italianos que llevaban tres jornadas seguidas perdiendo y en la Copa de su país cayeron en semifinales como el Barça, cambiaron el ritmo del partido y pusieron en serios apuros al Barça que se bloqueó sin encontrar soluciones a lo que se vivía sobre el parqué.
Anotando solo 15 puntos en esos diez minutos se vieron por detrás en el marcador y en ese momento es cuando el Barça no supo reaccionar y empezaron las dudas en un equipo que depende en demasía de las acciones individuales de jugadores como Punter o Laprovittola.
La mala dinámica siguió tras el descanso y Smailagic y Edwards seguían siendo una pesadilla con un ritmo eléctrico y sin poder ser parado por el Barça. Para que incluso Fall esté por delante de Willy en la rotación culé es porque las cosas no se están haciendo como se debe y hay cosas que ni Xavi Pascual ha logrado cambiar.
La distancia rondó los 10 puntos en muchas fases del último periodo y el partido se ponía cada vez más feo. Aun así el Barça no ha tirado la toalla y con su mejor quinteto ha logrado ponerse por delante tras una canasta de Laprovittola soñando con un triunfo que parecía imposible.
En ese momento de nuevo desconexión culé que no ha sabido cerrar el partido y lo ha aprovechado Virtus para dar la vuelta al marcador y sumar un importante triunfo para ellos y que deja tocado el proyecto del Barça que se aleja de los primeros puestos de la clasificación de la Euroliga y que parece desperdiciar el efecto de la llegada de Xavi Pascual.

