Del 20 al 31 de julio, la expedición de Elite Sports Academy vivió en Chicago una de las experiencias más enriquecedoras de su trayectoria deportiva. Un viaje diseñado para mucho más que competir: una auténtica inmersión en el baloncesto estadounidense, donde formación, exigencia y vivencias personales se unieron para dejar una huella imborrable en cada una de las jugadoras.
Desde el primer momento, el grupo se sumergió en el ecosistema del baloncesto universitario americano. Las jugadoras tuvieron la oportunidad de visitar distintas universidades, asistir a entrenamientos NCAA y compartir tiempo con jugadoras que ya están compitiendo en Estados Unidos. Este contacto directo con la realidad universitaria permitió entender de primera mano qué significa ser una student-athlete: disciplina, trabajo diario, mentalidad competitiva y compromiso absoluto.
Además, pudieron recorrer instalaciones de primer nivel, conocer cuerpos técnicos y resolver dudas sobre el proceso de reclutamiento, acercando aún más un sueño que muchas de ellas persiguen. Estas experiencias no solo aportaron conocimiento, sino también motivación e inspiración para seguir creciendo.

El gran escenario: Nike Tournament of Champions
El plato fuerte del viaje llegó con la participación en el Nike Tournament of Champions, disputado del 24 al 27 de julio, considerado uno de los torneos de formación más prestigiosos del mundo. Un evento que reúne a algunos de los mejores programas internacionales y donde el nivel competitivo es máximo.
En un entorno espectacular, con decenas de pistas funcionando simultáneamente y cientos de jugadoras compitiendo, Elite Sports Academy tuvo la oportunidad de medirse contra equipos de altísimo nivel, viviendo una experiencia de baloncesto real, exigente y de máxima intensidad.
El equipo Elite Red protagonizó un torneo brillante. Tras superar varios encuentros exigentes, lograron clasificarse para la gran final U17, donde culminaron una actuación sobresaliente proclamándose campeonas del torneo. Un éxito que refleja el trabajo, la preparación y la ambición de un equipo que supo crecer ante la dificultad y responder en el momento decisivo.
Por su parte, el equipo Elite White afrontó el torneo como una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Enfrentándose a algunos de los programas más potentes del panorama estadounidense, compitieron con valentía, sumando minutos de calidad y acumulando una experiencia fundamental para su desarrollo. Más allá de los resultados, el equipo demostró actitud, resiliencia y un gran espíritu competitivo.
Mucho más que baloncesto
El viaje fue mucho más que la competición. Las jugadoras también vivieron momentos únicos fuera de la pista que enriquecieron la experiencia en todos los sentidos.
Uno de los momentos más especiales fue la asistencia al All-Star de la WNBA, donde pudieron ver en directo a algunas de las mejores jugadoras del mundo. Presenciar un evento de este nivel no solo fue un espectáculo, sino también una fuente de inspiración para todas ellas, reforzando su motivación y su pasión por el baloncesto.
Además, la expedición disfrutó de la ciudad de Chicago, visitando lugares emblemáticos como Michigan Avenue, Navy Pier, Millennium Park o el icónico “Bean”. También hubo tiempo para compartir momentos de equipo, pasear junto al lago Michigan, relajarse y reforzar vínculos que van mucho más allá del deporte.
Crecimiento dentro y fuera de la pista
La combinación de experiencias —universidades, competición de élite, contacto con referentes y vivencias grupales— ha permitido a cada jugadora ampliar su visión del baloncesto y entender el camino necesario para alcanzar el siguiente nivel.
Un recuerdo para siempre
El cierre del viaje dejó la sensación de haber vivido algo especial. Más allá de los resultados, que fueron excelentes, la expedición regresa con aprendizaje, motivación y recuerdos que acompañarán a estas jugadoras durante toda su carrera.
EliteSports Academy vuelve de Chicago con un mensaje claro: el trabajo, la ilusión y la ambición son el camino para competir entre los mejores.