Una canasta del alero norteamericano resuelve el partido de playoffs con más anotación de la historia de la competición.
Tras una prórroga de auténtico infarto, Panathinaikos se llevó la victoria con una canasta sobre la bocina en uno de los mejores partidos de la temporada.
Para este segundo encuentro de playoff, el conjunto dirigido por Pedro Martínez contó únicamente con la baja de López-Arostegui, mientras que Sima e Nogués quedaron fuera de la convocatoria.
El quinteto inicial de los ‘taronja’ estuvo formado por Badio, Jean Montero, Puerto, Costello y Sako. El arranque fue mucho más sólido que en el primer partido: un Valencia Basket intenso impuso un ritmo alto y logró un 11-6 en los primeros compases.
Sin embargo, Panathinaikos reaccionó rápidamente con acciones de gran calidad, firmando un parcial de 2-8 que le permitió ponerse por delante. Desde ahí, el duelo entró en una dinámica de máxima igualdad, cerrando el primer cuarto con un ajustado 23-24.
El intercambio de golpes continuó en el segundo periodo, donde los griegos lograron abrir una pequeña ventaja de seis puntos. Fue entonces cuando apareció Montero, que firmó un espectacular triple tras dejar en evidencia a Grigonis, encendiendo al Roig Arena (33-34).
El partido era completamente distinto al primero: ritmo alto, acierto exterior y jugadas de gran nivel ofensivo por parte de ambos equipos. Con muchos jugadores enchufados, la igualdad se mantuvo hasta el descanso, al que Panathinaikos llegó con una mínima ventaja (48-49).
Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió. Mucho contacto físico —con un listón arbitral alto que favorecía el estilo del equipo de Ergin Ataman— y constantes alternancias en el marcador. Esto provocó cierta precipitación en un Valencia Basket que no conseguía dominar el juego.
Aun así, un triple de Reuvers y una gran acción individual de De Larrea impulsaron a los locales hasta el 65-62. El conjunto valenciano llegó a disfrutar de una ventaja de hasta ocho puntos, pero una desconexión permitió a los griegos empatar a 71 en apenas un minuto. Acto seguido, un triple de Juancho Hernangómez dio ventaja a los visitantes al final del tercer cuarto.
El último periodo arrancó con la misma tónica, con Panathinaikos alcanzando su máxima ventaja (71-77). Poco después, Osman amplió la diferencia hasta los nueve puntos, colocando a Valencia Basket contra las cuerdas.
Pese a todo, los locales no bajaron los brazos. Sin embargo, cada canasta era respondida por un acierto exterior griego, que firmó un impecable 4/4 en triples en este tramo. A falta de 4:07, el marcador reflejaba un 84-90.
El equipo de Pedro Martínez reaccionó poco a poco hasta colocarse a dos puntos (90-92). Entonces apareció Taylor, primero con una canasta para empatar y después con un triple clave que puso el 95-92 a poco más de un minuto del final. Pero Osman, con una acción fortuita, devolvió la igualdad.
En la siguiente posesión, Valencia Basket falló, dejando el último tiro a los griegos. Osman volvió a anotar un triple complicado pese a una buena defensa. En la última jugada, Nunn penetró, pero no acertó, llevando el partido a la prórroga (95-95).
En el tiempo extra, Montero inauguró el marcador, aunque TJ Shorts respondió rápidamente. Tras varios intercambios, Nunn puso por delante a los suyos. El partido era una auténtica locura, con constantes alternancias.
En el último minuto, con 103-102, Hayes-Davis anotó un triple decisivo. Aun así, Key empató a 105 bajo el aro. Con 5.7 segundos por jugarse, Panathinaikos tenía la última posesión… y de nuevo apareció Hayes-Davis, que anotó sobre la bocina para sentenciar el partido.
Tras la acción, la celebración del conjunto griego derivó en una tangana. La serie viaja a Atenas con un 0-2 favorable a Panathinaikos.
Ahora, Valencia Basket se queda sin margen de error: deberá ganar ambos encuentros en Grecia para forzar un quinto partido en el Roig Arena.

