Jesús Lázaro, conocidor pos muchos como «Chus» Lázaro es un ex jugador de baloncesto que en su día tenía un logro único en nuestro baloncesto y que ahora está en China con una nueva experiencia que nos cuenta en esta entrevista desde Tianjin donde se encuentra trabajando.
El ex de Manresa y Unicaja entre otros repasa su situación actual y como no su pasado más glorioso donde levantó títulos con varios equipos que no fueron ni Barça ni Real Madrid.
¡No os la podéis perder porque hay cosas muy interesantes!
Juan Antonio Rodríguez (JA) – Buenas Jesús, ¿Qué tal estás y donde te encuentras actualmente? ¿A qué te dedicas?
Jesús Lázaro (JL) – Buenas! Actualmente estoy en China trabajando. Me contactaron el año pasado para ejecutar un programa que querían hacer de detección de talentos, sobre todo de «gigantes» dirigido por la Federación china en la ciudad de Tianjin, a media hora de Pekín, con 16 millones de habitantes. La idea es preparar un programa y reclutar jugadores bajo mi dirección.
Estamos arrancando con cuatro jugadores «gigantes» distribuidos en el centro de entrenamiento y varios equipos. En este centro yo hago los trabajos individuales y ayuda al equipo donde tenemos vinculados a las chicas en el desarrollo de ellas dentro del equipo.
Para que te hagas una idea tengo una chica de 13 años que mide 2,15m, otra de 15 años de 2,05; un chico de 14 años de 2,10 y otro de 13 años de 2,13m. Estos son los más importantes que han pasado por aquí. Uno de ellos está con Estudiantes y otro en Pekín con la selección.
Ahora me encuentro concentrado en las dos jugadoras y el programa está en proyecto de expansión y buscamos ampliar e ir poco a poco, con un trabajo de formación y viendo la evolución de nuestras jugadoras.
JA – Estos últimos días se ha disputado la copa del rey competición que ganaste con Manresa y Málaga. ¿Qué recuerdas de esos dos títulos?
JL – Los recuerdos que tengo de la Copa son geniales. El título con Manresa era totalmente inesperado al ser un equipo nuevo, muy joven y con poquísimas posibilidades, pero se dieron muchas circunstancias. Es el primer título como profesional y eso es una pasada. Es una experiencia brutal y más con un equipo que nadie esperaba que ganara. Nosotros éramos los únicos que creíamos que teníamos posibilidades de ganarlo.
Era totalmente diferente de la Copa de Málaga porque en Málaga nos clasificamos a última hora pero el equipo era muy buen y estaba hecho para ganar. Tuvimos un mal inicio de temporada, yo me incorporé con la temporada empezada, y nos clasificamos habiendo jugado la última jornada y nos metimos por carambola por la pérdida de un partido de otro equipo. Nadie contaba con nosotros y fue el primer título de Copa en Málaga con una gran celebración en la ciudad.
JA – Ganar con Málaga es especial para un jugador andaluz, pero hacerlo con ese Manresa ¿qué supuso para ti?
JL – En Manresa se dieron unas circunstancias muy especiales. Fue mi primera experiencia profesional en la ACB fuera de Málaga. Mi primer año sénior fue en el filial, el Unicaja Melilla para en el segundo irme al Caja Cantabria donde hago muy buena temporada hasta que me repesca Unicaja.
Luego me ficha Manresa, haciendo un primer año muy bueno jugando Playoff y jugando bien en Europa y cerca de jugar Semifinales de Liga Endesa, y al siguiente ganamos la Copa del Rey. El sentimiento fue muy especial con gente con mucha hambre, joven, con talento y que en Manresa, al no tener mucho que hacer, te centras mucho en el baloncesto.
Subir a celebrar el título en el Ayuntamiento de Manresa con la bandera de Andalucía fue algo increíble, con la gente muy contenta y con los aficionados alegrándose por ese gran triunfo.
JA – Además, no sé si se ha producido de nuevo, fuiste el primer jugador en ganar la ACB con dos equipos diferentes que no fueran Barça y Madrid. ¿Qué supone esto para ti?
JL – Si que fui el primero y no tenía ni idea y me lo dijo un periodista. Ya después hay más gente que lo ha hecho como Fernando San Emeterio que lo hizo con Baskonia y en Valencia y desconozco si hay alguno más. Eso fue un hito por ser el primero y es emocionante porque al no jugar en Barça y Madrid es más complicado ganar títulos en varios equipos.
JA – En ese Manresa coincidiste con Joan Creus. ¿Cómo era en las distancias cortas y qué fue lo que más aprendiste de trabajar día a día con él?
JL – Trabajar con Joan Creus fue una experiencia magnífica porque yo llegué a Manresa con 21-22 años y Joan ya tenía 37. Pensaba que era un «chollo» para mi, pensando que pronto se iba a retirar y tengo mi oportunidad para tener aquí mi carrera y mi elección hubiera sido muy acertada. Después de cuatro años en Manresa, trabajando con Joan, él no se retiró y siguió jugando incluso un año más después de yo irme a un nivel brutal.
En las distancias cortas es un tío serio, divertido cuando está fuera de la cancha y que predicaba con el ejemplo. Yo soy de llegar pronto a los entrenos y él llegaba siempre antes. Hacía sus rutinas. Tener un veterano tan mayor jugando a un nivel tan alto, que no falla en entrenos, en rendimiento, en actitud, en ejemplo ante todo y en Manresa, que es un club modesto que apuesta por gente joven tanto nacional como extranjera, crea unos mecanismos internos que hacen que los equipos funcionen.
JA – En tu época en Málaga ya tenías un rol más de tercer base compartiendo posición con jugadores como Pepe Sánchez o Carlos Cabezas. Cómo se lleva esa situación y qué te pedía el técnico en ese equipo?
JL – Los dos años en Málaga, cuando ganamos Liga y Copa, me incorporo con 34 años en diciembre, en un equipo en mala dinámica. Había dos bases tremendos como Carlos y Pepe que en esa época siempre jugaba con Argentina y mi llegada fue un descanso tremendo para él. Antes de la Copa le tuvieron parado un mes para que descansara y pudiese a su nivel. Ese era mi rol, dar descanso a los otros y que estaba para ayudar y no fallar cuando hiciese falta en un equipo campeón.
Cuando ves que tu cuerpo o rol dentro del equipo profesional fue como una vuelta a casa, a Málaga, donde llegué con 16 años desde mi Córdoba natal y si encima le sumas ganar títulos, la despedida del baloncesto activo es muy bonita.
JA – Cuando te retiraste sabías a qué querías dedicarte? ¿Estuviste asesorado para realizar la transición de la pista a tu nueva vida?
JL – Yo tenía muy claro que quería entrenar. Los dos últimos años de jugadora ya me saqué el título de entrenador e hice el curso presencial. Además de jugar de base, he sido muy pesado con mis compañeros con lo que tenían que hacer y con mi carácter siempre estaba atento a mis compañeros y hacía la integración de los extranjeros. Por mi carácter tenía claro que quería ser entrenador.
Además en mis dos últimos años con Sergio Scariolo que lo tenía todo preparado al milímetro ya me acabó de decantar por decidir que quería ser entrenador. Tras retirarme empecé a entrenar en categorías inferiores de Unicaja y como segundo del LEB Plata en mi primer año y el segundo año cogí júnior y EBA y empecé mi carrera como entrenador. Mi adaptación fue muy rápida.
JA – Repasando tu trayectoria como entrenador veo que viviste una aventura exótica en Kuwait. ¿Cómo surgió la opción y qué te llevó a emprender esta aventura?
JL – Después de mi etapa en Málaga me fui a en Obradoiro de ayudante de Curro Segura cuando regresó el equipo a la ACB y luego me fui a Murcia entonces en LEB Oro para ser ayudante de Luis Guil con quien logramos el ascenso.
En esa época falleció mi padre y regresamos a Córdoba, pero no aguanté mucho y me fui a Kuwait en una experiencia muy chula pero el nivel del baloncesto es muy bajo. La experiencia fue muy buena ganando el Campeonato del Golfo con la selección Sub-16 con quién quedamos sextos en el Campeonato Asiático.
JA – Para acabar, cuáles son los futuros retos de Jesús Lázaro a corto y medio plazo?
JL – Mi futuro de momento estoy a la expectativa. Firmé por un año en China de los cuales llevo seis meses y espero a ver si renuevo, y en ese caso lo haría por dos o tres años. Así que no me planteo mucho más de ahí mi futuro a corto plazo.
El futuro está ligado a vivir con mi mujer, porque mis hijas ya están mayores y el objetivo es reunificar la familia entre mi mujer y yo para poder volver a vivir juntos.

