¡Los Knicks han vuelto! El merecido descanso tras liquidar a los Cavaliers en las finales del Este les ha venido de perlas y no acusaron nada la falta de competición. Están en un gran estado de forma y se llevan merecidamente el primer asalto de una colorida cancha de San Antonio, con un Jalen Brunson estelar en los instantes finales.
A pesar del sólido inicio de Champagnie y Harper (27-19 al final del primer cuarto) y una esperanzadora ventaja de 15 puntos al principio del tercer cuarto (65-51) los de New York nunca se fueron del partido. Un parcial de 2-10 comandado por Towns fue clave para ponerse a 6 y seguir vivos hasta el último cuarto (empate a 76).
Brunson «mató» el partido en el clutch (su último minuto tras el 95-94 fue brutal) aunque el buen partido del citado Towns (18 puntos y 12 rebotes) y Anunoby fue clave para los de la gran manzana. Y los 15 rebotes en la sombra de Josh Hart valieron también oro para poder arrancar la victoria del Frost Bank Center.
Flojo partido de Victor Wembanyama en los minutos finales, reconocido por él mismo: «He estado mal hoy. Tan sencillo como eso». 6 de 21 en tiros de campo y varias pérdidas en el tramo decisivo pasaron factura a su equipo. Aún así, 26 puntos y 12 rebotes llevaron su firma. Castle le secundó con 17 puntos.
La racha ganadora Knickerbocker se prolonga ahora hasta los 12 partidos.
A los del Alamo se les pone cuesta arriba la serie y deberán igualarla antes de viajar a New York para el tercer partido, donde la expectación es máxima (precios de entradas totalmente desorbitados, 3000$ la más barata).
La pantalla gigante colocada esta noche en Madison era más que optimista: «Knicks en 4». El otro mensaje, aludiendo despectivamente a Wemby, mejor nos lo reservamos.

