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Obradoiro resiste hasta el final para estrenarse en Sar (91-89)

Diego Epifanio dando instrucciones a los suyos en el encuentro ante el Lleida. Derechos de Autor:ADRIAN BAULDE

El Monbus Obradoiro y el iLERNA Lleida se citaron en la matinal del domingo en el Multiusos Fontes do Sar, en un encuentro marcado por la igualdad, el acierto exterior del conjunto catalán y un desenlace de máxima tensión. Los de Diego Epifanio buscaban resarcirse de la amarga derrota de la semana anterior frente al Real Madrid, mientras que el equipo de Gerard Encuentra llegaba a Santiago con la intención de dejar atrás el tropiezo sufrido en Lleida ante el Recoletas Salud San Pablo Burgos.

El partido respondió a las expectativas de principio a fin. El Obradoiro llevó la iniciativa durante buena parte del encuentro, pero nunca consiguió despegarse de un iLERNA Lleida que encontró en el lanzamiento de tres puntos su principal argumento para mantenerse con vida. Cuando los gallegos parecían tener la victoria en el bolsillo, los visitantes forzaron un final de infarto que solo se resolvió desde la línea de personal. En el bando local sobresalió Soriano, con 22 puntos, 9 rebotes y 25 créditos de valoración, mientras que Darius McGhee fue la gran amenaza exterior del conjunto catalán, con 23 puntos, 5 asistencias y un 50 % de acierto desde el perímetro.

Primer cuarto

Diego Epifanio puso de inicio sobre el parqué a Agada, Barcello, Barrueta, Galán y Soriano. Enfrente, Gerard Encuentra apostó por Dani García, Batemon, Oriol Paulí, Ejim y Perrin.

El Obradoiro salió decidido a marcar territorio. Un parcial de 11-2 en los primeros compases obligó al técnico visitante a detener el partido cuando apenas habían transcurrido cinco minutos, después de un mate de Soriano que levantó al público de Sar. Galán y el propio Soriano lideraron un comienzo de gran intensidad defensiva y notable eficacia ofensiva, con protagonismo del juego interior y sin necesidad de abusar del lanzamiento exterior.

Epifanio comenzó pronto a mover el banquillo, introduciendo rotaciones constantes para mantener el ritmo y la energía de los suyos. Sin embargo, el Lleida encontró la respuesta en Darius McGhee. El estadounidense se echó el equipo a la espalda y castigó desde larga distancia, encadenando lanzamientos de tres puntos de enorme dificultad. Su producción ofensiva, unida a una mejora defensiva y a unos minutos de desacierto local, permitió a los catalanes darle la vuelta a la dinámica del cuarto.

El broche llegó a falta de tres segundos, cuando McGhee convirtió un triple que dejó el marcador en un ajustado 22-21. Después de un inicio fulgurante del Obradoiro, el encuentro volvía prácticamente a empezar.

Segundo cuarto

El segundo periodo mantuvo el pulso entre ambos conjuntos. La igualdad fue la protagonista de un cuarto en el que ninguno consiguió abrir una brecha definitiva en el luminoso. El Obradoiro buscaba hacer daño cerca del aro, aprovechando la presencia de sus interiores, mientras que el Lleida encontraba sus mejores opciones desde el perímetro.

Los gallegos lograron sostener una pequeña ventaja gracias a su eficacia en la pintura. A falta de 47 segundos para el descanso, una canasta de Galán cerca del aro situó el 47-40 y obligó a Gerard Encuentra a solicitar tiempo muerto. La reacción visitante no tardó en llegar: Hughes anotó desde más allá del arco para reducir la diferencia hasta el 47-43, lo que llevó a Epi a parar también el encuentro.

En la siguiente acción, un alley-oop de Barcello, culminado por Soriano, devolvió el control a los locales y fijó el 49-43 con el que ambos equipos enfilaron el túnel de vestuarios. La tensión también se hizo notar en los últimos compases de la primera mitad, cuando los árbitros señalaron una falta técnica a Perrin por protestar.

Los números reflejaban con claridad las dos vías ofensivas. El Obradoiro había encontrado una mina de puntos en el juego interior, con un extraordinario 17/23 en tiros de dos, impulsado por las actuaciones de Galán y Soriano. El Lleida, por su parte, se mantenía a flote gracias a su acierto exterior, con un 8/18 en triples y un McGhee especialmente inspirado: 18 puntos y un 4/5 desde el perímetro.

Dani García dirigiendo el juego frente a Sergi Quintela. Derechos de autor: ADRIÁN BAULDE

Vuelta de vestuarios

La vuelta de vestuarios trajo consigo un baloncesto más trabado. El criterio arbitral, especialmente estricto con los contactos, condicionó el ritmo ofensivo de ambos equipos y provocó que los dos estuviesen en bonus cuando apenas habían transcurrido cuatro minutos. Las defensas ganaron protagonismo y cada posesión exigía encontrar soluciones cerca del aro o desde la línea de tiros libres.

El lanzamiento exterior dejó de ser una garantía. Durante los primeros cuatro minutos del periodo, únicamente el Lleida consiguió convertir un triple, obra de Mikel Sanz. En ese escenario de dificultades ofensivas, el Obradoiro supo aprovechar sus oportunidades para estirar la diferencia hasta los diez puntos, con el 61-51.

Pero el conjunto catalán no estaba dispuesto a entregar el partido. Cinco puntos consecutivos de Sanz y Kuath recortaron distancias y obligaron a Epi a pedir tiempo muerto con el 61-56 en el marcador, a poco más de dos minutos para el final del cuarto. El técnico gallego buscaba una reacción de los suyos, que empezaban a perder solidez tanto en ataque como en defensa.

El Obradoiro logró cerrar el periodo con una ventaja de nueve puntos. Un triple de Agada, acompañado de un tiro libre, dejó el 69-60 antes de afrontar los diez minutos decisivos. La renta era favorable a los locales, pero el acierto de McGhee y la capacidad de reacción del Lleida mantenían abierto el desenlace.

Últimos 10 minutos

Con el último cuarto por delante, todo seguía en juego. Cada balón se disputaba como si fuese el último y la tensión fue creciendo con el paso de los minutos, hasta el punto de que ambos equipos recurrieron a revisiones de instant replay en distintas acciones.

El Lleida golpeó primero. Un parcial de 4-11, con canastas de Sanz, Batemon y McGhee, estrechó la diferencia hasta el 73-71 y encendió todas las alarmas en el banquillo local. Brandon Childress trató de frenar la reacción catalana desde la línea de tiros libres, pero la amenaza visitante seguía muy presente. A falta de 5 minutos y 57 segundos, Encuentra solicitó tiempo muerto con el 75-71.

A la vuelta del parón, McGhee volvió a aparecer con un triple para acercar a los suyos. El Obradoiro respondió con dos puntos de Barcello y un lanzamiento de tres de Meindl, acciones que permitieron recuperar cierto margen. Sin embargo, las sensaciones del conjunto gallego no terminaban de ser convincentes, ni en ataque ni en defensa. Oriol Paulí aprovechó la situación para volver a recortar distancias y Epi tuvo que detener el partido con 80-76 y cuatro minutos por disputarse.

Leo Meindl en el encuentro de esta mañana. Derechos de Autor: Adrián Baulde

El encuentro entró entonces en una fase de máxima igualdad. Las diferencias subían y bajaban sin que ninguno de los dos equipos consiguiese asestar el golpe definitivo. Desde los banquillos, Epifanio y Gerard Encuentra movían sus piezas en busca del quinteto capaz de inclinar la balanza. Soriano y Barrueta asumieron responsabilidades en el Obradoiro, mientras que Ejim y Batemon sostenían la anotación visitante.

Un tiro de dos de Barrueta situó el 87-84 y llevó a Encuentra a solicitar un nuevo tiempo muerto cuando quedaban 1 minuto y 56 segundos. Tras la pausa, ambos equipos atravesaron casi un minuto de sequía anotadora, con las defensas imponiéndose en cada posesión. Fue Agada quien rompió el bloqueo con una canasta de dos puntos que colocó el 89-84 y parecía encarrilar definitivamente el triunfo local.

Final de infarto

Con un minuto por jugarse, el técnico visitante volvió a detener el encuentro. El Obradoiro tenía cinco puntos de ventaja y la victoria al alcance de la mano, pero el Lleida todavía guardaba una última respuesta.

Batemon y Sanz lideraron un parcial de 0-5 que devolvió el empate al marcador. Dos malas decisiones ofensivas de Barcello y Agada, que erraron sendos triples liberados, abrieron la puerta a la remontada visitante. Con 9,3 segundos por jugarse, el luminoso reflejaba el 89-89 y todo apuntaba a una posible prórroga.

Pero el baloncesto, a veces, se decide en un instante. Soriano acudió a la línea de tiros libres cuando restaban cuatro segundos y convirtió sus dos lanzamientos para devolver la ventaja al Obradoiro. Al Lleida le quedaba una última posesión para forzar, al menos, el tiempo extra. McGhee asumió la responsabilidad, pero su bandeja, bien defendida por los gallegos, no encontró el camino del aro.

El sonido de la bocina certificó el 91-89 definitivo. El Obradoiro resistió el último asalto del Lleida y consiguió una victoria sufrida, trabajada hasta el último segundo y especialmente valiosa: la segunda de la temporada en la Liga Endesa y la primera ante su afición en Sar.

Próxima jornada

El Monbus Obradoiro viajará la próxima jornada a Burgos para medirse al Recoletas Salud San Pablo Burgos. Por su parte, el iLERNA Lleida se desplazará hasta el Pabellón Príncipe Felipe para enfrentarse al Casademont Zaragoza.

Ficha Técnica

91. Monbus Obradoiro: Soriano (22), Agada (12), Meindl (11), Galán (11), Dos Anjos (10), Childress (7), Barcello (7), Barrueta (5), Abogidi (2), Quintela (2), Faure (2) y Brito (0).

89. iLERNA Lleida: McGhee (23), Sanz (15), Batemon (12), Ejim (10), Perrin (8), Paulí (7), Hughes (6), Kuath (5), García (3), Rodríguez (0), Shurna (-) y Torrens (-).

Parciales: 22-21, 27-22, 20-17 y 22-29.

Árbitros: Jordi Aliaga, Iyán González y Rubén Sánchez Mohedas.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la tercera jornada de la Liga Endesa, disputado en el Multiusos Fontes do Sar ante 5.204 espectadores.

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