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Obradoiro tira de oficio para ganar a Burgos (72-79)

Brandon Childress defendido por DJ Steward. Foto: acb Photo - Cintia Cortés

Los compostelanos llegaron a disfrutar de una ventaja de 12 puntos, pero un parcial de 12-0 en el último cuarto mantuvo la emoción hasta los segundos finales. El desacierto exterior del conjunto burgalés y el dominio visitante en el rebote terminaron decantando el encuentro.

El Coliseum de Burgos reunió este sábado, en la Jornada 4, a dos equipos con motivos de sobra para buscar la victoria. El Recoletas Salud San Pablo Burgos, dirigido por Porfirio Fisac, quería resarcirse de la derrota sufrida en la jornada anterior ante el Bilbao Basket. Enfrente, el Monbus Obradoiro buscaba prolongar su buen inicio de temporada, consolidar sus sensaciones y abrir una brecha mayor con los puestos de descenso a Primera FEB.

El encuentro, además, estuvo marcado por los reencuentros. Los dos conjuntos compartían pasado, tanto en los banquillos como en la pista. Por parte del Obradoiro, Diego Epifanio, Fran Hernández, Alberto Codeso, Felipe dos Anjos y Leo Meindl habían formado parte del club burgalés en temporadas anteriores. En el bando local, Rubén Guerrero era el único jugador con pasado en la entidad picheleira.

Y si Burgos es tierra del Cid Campeador, el partido hizo honor a esa tradición de lucha hasta el último suspiro. La igualdad, los pequeños parciales y los problemas de acierto marcaron un choque en el que los gallegos llegaron a mandar por 12 puntos. Sin embargo, cuando parecía tener el encuentro bajo control, los santiagueses se desconectaron y permitieron que el conjunto de Fisac se pusiese a solo dos puntos. Pero al final el empuje local no fue suficiente: el desacierto desde el perímetro y la batalla perdida en el rebote terminaron condenando al Burgos y permitieron que la victoria viajase a Santiago por 72-79.

Un primer cuarto de alternativas

El encuentro arrancó con muchas imprecisiones en ambos lados. La falta de acierto se notó en los primeros compases, hasta el punto de que durante los tres primeros minutos apenas se anotaron tres canastas entre los dos equipos.

Los locales encontraron en el lanzamiento exterior una vía para superar la defensa agresiva del Obradoiro, mientras que los de Epi buscaban las soluciones cerca del aro y desde la línea de tiros libres. Ninguno de los dos conjuntos conseguía imponer su ritmo, y las pequeñas ventajas se sucedían en un marcador que mostraba la igualdad en la cancha.

Los gallegos encontraron una solución desde el perímetro en Abogidi, autor de dos triples consecutivos que parecían abrir la puerta a una primera escapada visitante (10-15). Sin embargo, una puerta atrás del conjunto burgalés equilibró de nuevo el partido y evitó que el Obradoiro se distanciase.

Un triple de Barrueta en los últimos segundos cerró el primer acto con un 23-25 favorable a los de Diego Epifanio. Abogidi destacó en el bando visitante, mientras que Koprivica asumió el protagonismo en el combinado local.

Obradoiro castiga las pérdidas burgalesas

El segundo parcial comenzó de la mejor manera para los intereses compostelanos. Un triple de Quintela inauguró el cuarto y dio paso a unos minutos complicados por el conjunto de Fisac, que encadenó cuatro pérdidas de balón en los primeros compases. El Obradoiro aprovechó esta circunstancia para ampliar su ventaja hasta el 23-30, lo que provocó los primeros pitos de la afición local.

Los de Epifanio parecían haber encontrado el camino para abrir una brecha importante en el encuentro, pero los burgaleses reaccionaron en el momento adecuado. Un triple de Almazán y un palmeo de Díez devolvieron algo de tranquilidad a la hinchada local y acercaron a los castellanos hasta el 28-33.

El parcial de 5-11, cosechado en los primeros minutos del acto, obligó a Fisac a detener el partido. Su equipo no estaba cómodo en ataque, condicionado por la defensa interior de los visitantes, y acumulaba demasiadas faltas en los primeros instantes. Y la respuesta no se hizo esperar, ya que Chase Audige convirtió un triple con adicional que permitió al Burgos mantenerse en la lucha.

La reacción local, no obstante, no frenó el acierto exterior del Obradoiro. Barcello, con dos triples consecutivos, y Abogidi volvieron a estirar la ventaja hasta el 35-45, forzando un nuevo tiempo muerto de los burgaleses.

Abogidi lanza un triple durante el encuentro ante el Burgos. Foto: acb Photo – Cintia Cortés

Pero a veces en el baloncesto, por mucho que lo intentes, parece que la pelota no quiere entrar. Eso fue lo que pasó en los últimos tres minutos. Agada solo pudo sumar desde la línea de personal, mientras que Koprivica asumió la responsabilidad ofensiva del Burgos con cinco puntos que redujeron parcialmente la diferencia. Al intermedio se llegó con un 38-46 después de dos ataques poco productivos en los últimos compases.

El marcador reflejaba una de las claves del encuentro hasta el momento. Aunque los locales dominaban los porcentajes de tiro, con un 42 % en lanzamientos de dos y un 44 % en triples, el Obradoiro supo compensar esa diferencia gracias a su control del rebote y mayor seguridad compartiendo el balón. Los compostelanos sumaban 21 rebotes y solo seis pérdidas, frente a las diez del conjunto local.

Vuelta al parquet

El paso por los vestuarios no cambió la dinámica inicial. DJ Steward inauguró el tercer cuarto con un triple, aunque una pérdida gallego dio al Burgos la oportunidad de recortar distancias. Pero los locales no supieron aprovecharla, pese a disponer de varios lanzamientos liberados.

Los primeros puntos compostelanos llegaron mediante un dos más uno de Childress, que mantuvo la diferencia en torno a los ocho puntos. Sin embargo, como ya pasó anteriormente, el desacierto volvió a instalarse en ambos equipos, con defensas más agresivas, errores desde el perímetro y pérdidas que impedían encontrar continuidad ofensiva.

Los burgaleses lograron acercarse después de una pérdida visitante que terminó en mate local. Con el marcador en 46-51, Epi solicitó tiempo muerto para frenar el impulso castellano. La pausa tuvo el efecto deseado y Meindl anotó una canasta que devolvió aire al Obra.

Samar replicó con una bandeja bien defendida, pero el conjunto de Fisac seguí empeñado en no dejarse llevar y aferrarse al partido. Varias buenas acciones ofensivas redujeron la distancia hasta los tres puntos (52-55), momento en el que emergió de nuevo Meindl con un lanzamiento exterior de larga distancia para oxigenar a los gallegos.

Ziga Samar atacando a Joel Soriano. Foto: acb Photo / Cintia Cortés

Y cuando el Burgos amenazaba con meterse de lleno en el encuentro, dos errores consecutivos le penalizaron. Una pérdida local terminó en canasta de Agada y Felipe dos Anjos aprovechó una acción en la que quedó completamente solo para elevar la diferencia hasta los ocho puntos. En este momento Fisac volvió a parar el partido a poco más de un minuto para el final del cuarto.

Agada entrando a canasta. Foto: acb Photo / Cintia Cortés

El parón tampoco logró cambiar el rumbo inmediato del encuentro. Una falta disruptiva sobre Agada, señalada a Koprivica por cortar la acción ofensiva, permitió al jugador nigeriano sumar dos tiros libres. El Burgos no aprovechó su siguiente posesión y la diferencia alcanzó los diez puntos.

El Monbus Obradoiro cerró el parcial con su máxima ventaja del encuentro. Una canasta de Barrueta en los últimos segundos y un nuevo error burgalés desde el triple, esta vez de Joaquín Taboada, dejaron el marcador en 54-66. Los de Santiago afrontaban los diez minutos con doce puntos de margen y la sensación de tener el partido encarrilado.

Un parcial de 12-0 devuelve la emoción

Sin embargo, el último acto guardaba un giro inesperado para ambos equipos. Obligado a remontar, los de Burgos salieron dispuestos a agotar todas sus opciones, aunque el desacierto volvió a hacer acto de presencia una vez más, como si de un truco de magia se tratase. Barrueta rompió la sequía con un dos más uno, si bien no pudo convertir el tiro libre adicional.

Poco después, DJ Steward levantó al Coliseum con un triple de enorme dificultad, defendido de cerca, que redujo la diferencia hasta el 57-68. El conjunto local necesitaba mucho más para completar la remontada y, durante varios minutos, sus problemas de acierto y de rebote siguieron pesando demasiado. La precipitación en el lanzamiento y la falta de circulación de balón tampoco ayudaban a encontrar buenas posiciones de tiro.

Los chicos de Diego Epifanio, por su parte, no terminaban de cerrar el encuentro. Los gallegos habían perdido la fluidez ofensiva y no conseguían aprovechar las dificultades del rival para ampliar de nuevo la ventaja. La tensión fue creciendo poco a poco en la cancha, hasta el punto de producirse un encontronazo entre Soriano y Doumbouya que al final no llegó a más.

Entonces llegó el momento que cambió por completo el desenlace. El Burgos encadenó un parcial de 12-0 que lo situó a tan solo dos puntos, 66-68, cuando quedaban menos de cuatro minutos para el bocinazo final. Los aficionados burgaleses que estaban en el pabellón volvieron a creer en la remontada mientras el Obradoiro atravesaba su peor momento del partido. Los de Epi apenas habían anotado dos puntos en cerca de siete minutos y necesitaban una reacción inmediata.

1 minuto para decidir todo

El técnico del Obra solicitó un tiempo muerto para frenar la dinámica local. La respuesta llegó desde la línea de tiros libres, donde Barcello anotó los dos lanzamientos que permitieron a los suyos recuperar algo de margen (66-70). Sin embargo, nada estaba claro y ninguno de los equipos estaba dispuesto a dar el partido por perdido.

Y es ahí donde aparecen los verdaderos líderes. Cuando el balón más quemaba, Barrueta apareció de nuevo con un triple de enorme importancia para situar a su equipo siete puntos arriba, 68-75, a falta de 1 minuto y 17 segundos.

Y esta vez fue Fisac el que solicitó un último tiempo muerto para preparar la ofensiva definitiva, pero los de Burgos se encontraron con el mismo problema que habían arrastrado durante gran parte del encuentro: la falta de acierto desde el perímetro.

Los locales buscaron la remontada a través de los triples, pero los lanzamientos no entraron y el Obradoiro pudo respirar. DJ Steward anotó la última canasta del encuentro, que terminó con un 72-79 favorable a los compostelanos.

Jugadores destacados

En el Recoletas Salud San Pablo Burgos fueron determinantes DJ Steward (21 puntos, 2 asistencias, 18 créditos de valoración) o Koprivica (11 puntos, 6 rebotes y 16 de valoración). Por parte del Monbus Obradoiro tuvieron relevancia Sergi Quintela (7 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 13 de valoración) y Barrueta (13 puntos, 3/7 en triples y 11 de valoración).

Próxima jornada

A los de Porfirio Fisac les tocará viajar al Nou Congost para enfrentarse al Kids&Us & Us Manresa en la jornada 5. Por su parte, el Monbus Obradoiro se enfrentará al Lenovo Tenerife en el Pabellón Santiago Martín.

Ficha Técnica

72 – San Pablo Burgos: DJ Steward (21), Balsa Koprivica (11), Dusan Radosavljevic (0), Christian Sengfelder (4) y Raúl Lobaco (0) -cinco inicial- Chase Audige (9), Ziga Samar (4), Pablo Almazán (3), Dani Díez (2), Rubén Guerrero (4), Sekou Doumbouya (14), Joaquín Taboada (0).

79 – Monbus Obradoiro: Brandon Childress (10), Efe Abogidi (10), Leo Meindl (7), Joel Soriano (7), Alex Barcello (13) -cinco inicial- Caleb Agada (5), Felipe dos Anjos (4), Yunio Barrueta (13), Diogo Brito (3), Sergi Quintela (7), Alonso Faure (0), Alex Galán (0).

Parciales: 23-25, 15-21, 16-20, 18-13

Árbitros: Óscar Perea, Arnau Padrós, Ariadna Chueca. Eliminado por cinco faltas personales Ale Galán (min 38).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 4 de la Liga Endesa celebrado en el Coliseum Burgos ante 8948 espectadores. Presencia de afición visitante en las gradas.

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