¡Por fin se consigue! San Pablo Burgos vence a Tenerife y celebra una victoria de peso en la ACB (96-88)
Kike
San Pablo Burgos ha logrado una victoria que vale mucho más que una simple victoria, vale saber que se puede, que se es capaz de dar ese pasito que faltaba para comerse a un grande, como dice Porfi, aquí está la primera victoria de esas que nadie contaba. Ante La Laguna Tenerife, un equipo de alto nivel y lleno de talento, los burgaleses se impusieron por 96‑88 en el Coliseum, sumando su cuarta victoria de la temporada y, sobre todo, demostrando que son capaces de competir de tú a tú contra cualquiera en la Liga Endesa 2025‑26. Desde el primer instante, la sensación fue clara: este equipo quería ganar y estaba dispuesto a pelear cada balón como si fuera el último.
Foto: ACB Media Center
El inicio del partido fue intenso y marcado por la presión de Burgos. Con una defensa férrea y transiciones rápidas, los locales consiguieron imponer su estilo y poner contra las cuerdas a Tenerife, que a pesar de su calidad, se vio sorprendido por la energía y el hambre de victoria de los burgaleses. El primer cuarto terminó 23‑14 a favor de los locales, con jugadas espectaculares en transición y aciertos desde media y larga distancia que ponían a la afición en pie. Gonzalo Corbalán, como siempre, se erigió en líder; no solo por los puntos, sino por la capacidad de guiar al equipo, distribuir juego y tomar las decisiones correctas en cada momento.
En el segundo cuarto, el San Pablo Burgos mantuvo la intensidad y logró ampliar su ventaja. Cada pérdida de Tenerife era castigada con rapidez, y cada balón ofensivo se convertía en una oportunidad para alejar aún más el marcador. A pesar de los intentos de reacción de los visitantes, liderados por un inspirado Wesley Van Beck, que mostraba por qué es uno de los jugadores más peligrosos de la liga, los locales supieron mantener la calma y llegar al descanso con una ventaja de 10 puntos (46‑36). La sensación era clara: por primera vez en varias semanas, Burgos estaba controlando un partido desde el principio y lo hacía ante un rival que genera respeto en toda la ACB.
El descanso no enfrió al equipo; al contrario, pareció encenderlo. Tras la reanudación, San Pablo Burgos salió decidido a romper el partido y, en apenas unos minutos, alcanzó su máxima ventaja de 17 puntos (55‑38). Los tiros caían, los rebotes eran dominados y la circulación de balón funcionaba a la perfección. Tenerife intentaba mantenerse en el encuentro, pero la superioridad local se hizo evidente. Cada jugador de Burgos aportaba su granito de arena: Jhivvan Jackson y Leo Meindl anotaban con facilidad, mientras que Raúl Neto y Corbalán mantenían el control del tempo y del juego colectivo.
Pero Tenerife no estaba dispuesto a rendirse. Con Van Beck como faro ofensivo, los visitantes lograron reducir diferencias, acercándose peligrosamente en el último cuarto hasta ponerse a solo seis puntos. La tensión en el Coliseum era máxima; la afición contenía la respiración con cada balón perdido o fallo de tiro. Sin embargo, Burgos respondió con la serenidad de quien sabe que puede ganar. Los tiros libres de Corbalán y Neto, la defensa firme en momentos decisivos y la concentración de todos los jugadores permitieron que la ventaja se mantuviera hasta el pitido final. El marcador definitivo, 96‑88, desató la euforia en la grada: por fin, una victoria merecida, ante un gran equipo, que recompensa el esfuerzo y la paciencia de todo el club.
El triunfo de San Pablo Burgos no solo se refleja en los puntos, sino en las sensaciones. Por fin, el equipo demostró que puede controlar un partido, gestionar las ventajas y mantener la concentración en los momentos críticos. Cada acción, cada pase y cada tiro fueron un paso más hacia una victoria que supone mucho más que un simple resultado en la tabla. Gonzalo Corbalán, con 24 puntos y 25 de valoración, fue el héroe ofensivo y emocional del encuentro; Van Beck, con 29 puntos y 7 triples, mantuvo a Tenerife vivo hasta el final, pero no pudo con la solidez colectiva de Burgos.
Esta victoria supone un impulso enorme de confianza para el conjunto burgalés en su lucha por la permanencia. La moral del equipo se dispara, la afición recupera la fe y el club demuestra que todavía tiene capacidad para competir con cualquiera de los equipos de la ACB, una pena que ahora llegue un gran parón. Por fin, el Coliseum vibró con alegría, por fin Burgos volvió a saborear la victoria ante un rival de nivel, y por fin, tras tanto esfuerzo y trabajo, se ve que este equipo puede soñar con mantenerse en la máxima categoría.
Tras el partido, las voces del banquillo y de la pista dejaron claro lo que significó esta victoria:
📌 Txus Vidorreta (entrenador de La Laguna Tenerife):
“Han sido mejores que nosotros en todo y han ganado con total merecimiento.” Con una sinceridad casi brutal, Vidorreta destacó la superioridad burgalesa y reconoció que su equipo no pudo competir como debía, especialmente tras el inicio del tercer cuarto que marcó una diferencia difícil de remontar.
📌 Porfi Fisac (entrenador de San Pablo Burgos):
“La victoria reconforta por el trabajo hecho durante la semana.” Fisac puso el triunfo en el contexto del trabajo colectivo, resaltando que la rotación amplia y el compromiso de cada jugador facilitó las cosas. También habló de ambición: “Necesitamos cuatro partidos de sorpresa, ya tenemos uno, y en casa tenemos que dejarnos la piel”.
📌 Gonzalo Corbalán (líder en la pista):
“Supimos mantener la diferencia y estar concentrados cuando más importaba.” El argentino explicó que fue “un partido muy físico desde el comienzo” y que el equipo supo matar las dudas en los momentos clave. Corbalán también afirmó con franqueza: “Por fin se gana”, reconociendo el alivio tras varios encuentros en los que Burgos había estado cerca pero no había conseguido cerrar.
Ficha técnica
96 – Recoletas Salud San Pablo Burgos: Jón Axel Gudmundsson (2), Gonzalo Corbalán (24), Leo Meindl (16), Jermaine Samuels Jr (4) y Ethan Happ (14) –cinco inicial– Jhivvan Jackson (14), Raul Neto (9), Yannick Nzosa (-), Augusto Lima (-), Juan Rubio (3), Luke Fischer (7), Pablo Almazán (3). Terminó eliminado por cinco faltas personales Ethan Happ.
88 – La Laguna Tenerife: Bruno Fitipaldo (8), Wesley Van Beck (29), Thomas Scrubb (9), Aaron Doornekamp (3) y Fran Guerra (2) –cinco inicial– Jaime Fernández (14), Joan Sastre (-), Dylan Bordón (-), Giorgi Shermadini (12), Tim Abromaitis (7), Rokas Giedraitis (4), Héctor Alderete (-). Terminó eliminado por cinco faltas personales Aaron Doornekamp.
Cuartos: 23-14 23-22; 27-28; 23-24.
Árbitros: Carlos Cortés, Juan de Dios Oyón y Cristóbal Sánchez Cutillas.
Incidencias: Partido correspondiente a la decimonovena jornada de Liga Endesa
Conclusión:
Este triunfo no solo sirve para la clasificación: es un respiro emocional para el vestuario, una declaración de intenciones para la afición y una demostración de que San Pablo Burgos puede competir hasta el final contra equipos sólidos como Tenerife. La intensidad física, la gestión de los momentos calientes y la confianza colectiva fueron las claves que acompañaron a un marcador que refleja más que números: refleja orgullo, trabajo y fe colectiva.
Ahora, con la moral alta y con las palabras de su técnico y capitán resonando en el vestuario, Burgos mira al futuro con esa mezcla de humildad y ambición necesaria para seguir peleando por la permanencia en la ACB.