Valencia Basket firmó un encuentro muy decepcionante y volvió a dejar sensaciones inquietantes. Un Bayern Múnich con evidentes limitaciones, que además llegaba tras caer incluso ante Partizan, fue claramente superior a un conjunto incapaz de encontrar fluidez ofensiva y demasiado endeble en tareas defensivas.
Esta derrota supone la quinta en los últimos siete partidos y empieza a comprometer seriamente el panorama en Euroliga, que hace apenas unas semanas se presentaba muy favorable para los intereses taronja.
El equipo dirigido por Pedro Martínez aterrizaba en Múnich con la plantilla al completo. Aun así, los jugadores descartados fueron Isaac Nogués, Josep Puerto y Yankuba Sima.
El cinco inicial de Valencia Basket estuvo formado por Sergio De Larrea, Brancou Badio, Kameron Taylor, Jaime Pradilla y Neal Sako. El choque arrancó con un ritmo vertiginoso, reflejado en un 9-7 cuando apenas se habían disputado dos minutos.
Poco después del inicio llegó una de las imágenes más curiosas del curso: uno de los árbitros se lesionó y el partido tuvo que continuar únicamente con dos colegiados.
La igualdad fue la nota dominante durante el primer cuarto, que se cerró con un triple de Darius Thompson para dejar el marcador en 22-24.
La ventaja duró poco. Nada más arrancar el segundo periodo, el Bayern Múnich encadenó un parcial de 6-0. Valenciareaccionó para devolver el equilibrio, en un tramo marcado por el desorden y los fallos de ambos equipos (36-36).
Sin embargo, un último empujón del conjunto alemán permitió a los locales marcharse al descanso con un 53-44, una anotación elevada para un equipo que no alcanza los 80 puntos de media por encuentro.
Tras el paso por vestuarios, el panorama empeoró notablemente. El Bayern llegó a dispararse hasta los 15 puntos de renta ante un Valencia Basket desdibujado, claramente superado por un rival teóricamente inferior.
Las sensaciones eran muy malas, con enormes problemas para contener en defensa a jugadores como Jessup o Mike. Aun así, los taronja resistieron lo suficiente para afrontar el último cuarto con opciones (79-70).
El tiempo corría y la distancia se mantenía. Cada intento de reacción valenciana encontraba respuesta inmediata en el conjunto alemán. A 4:12 del final, el electrónico señalaba un 87-77.
Dos nuevas canastas del Bayern Múnich, acompañadas de una acción defensiva clave, terminaron por cerrar un partido muy flojo de Valencia Basket, que acabó cediendo por 93-89. La preocupación es evidente: cinco derrotas en siete partidos y varios encuentros sin competir realmente. Aunque el balance global de la temporada sigue siendo positivo, si no hay reacción, todo lo construido puede venirse abajo.

