Valencia Basket vence con contundencia en el Roig Arena para igualar una serie que se traslada ahora a Barcelona.
Como bien dice el famoso lema: Llarg serà el camí. Y eso es precisamente lo que está demostrando Valencia Basket. El conjunto valenciano dio un golpe de autoridad en la final, enviando un serio aviso a su rival tras imponerse con contundencia al FC Barcelona por 102-75 y logrando su primera victoria en una final desde 2017. Con este triunfo, la eliminatoria queda igualada y se traslada ahora a Barcelona para la disputa de los dos próximos encuentros.
Para este segundo partido, Pedro Martínez recuperó a Josep Puerto, que reaparecía después de más de mes y medio alejado de las pistas. Los descartes fueron Darius Thompson, Isaac Nogués y los lesionados Nate Reuvers y Xabi López-Arostegui.
Valencia Basket arrancó con Jean Montero, Brancou Badio, Kameron Taylor, Braxton Key y Neal Sako en el quinteto inicial. Al igual que sucedió en el primer encuentro, los ‘taronja’ mostraron una enorme intensidad defensiva, dejando sin anotar al Barça durante los cinco primeros minutos de partido.
Aunque la producción ofensiva tampoco era especialmente alta, un triple de Kameron Taylor hizo estallar al Roig Arena y colocó el 11-0 en el marcador.
Con las primeras rotaciones, el Barcelona empezó a encontrar mejores sensaciones, pero emergió un protagonista inesperado para Valencia Basket: Yankuba Sima. El pívot español sumó siete puntos y lideró a los suyos para cerrar el primer cuarto con una cómoda ventaja (26-11).
El segundo periodo mantuvo el mismo guion. Valencia Basket dominaba el ritmo del encuentro y llegó a alcanzar una renta de 17 puntos. Sin embargo, como ya ocurriera en el primer partido, el conjunto azulgrana reaccionó. Seis puntos consecutivos de Nicolás Laprovittola redujeron la desventaja hasta los ocho puntos.
Los fantasmas comenzaron a aparecer en un Valencia Basket que encadenó varios errores consecutivos. Aun así, los de Pedro Martínez supieron resistir en los minutos finales y se marcharon al descanso con una ventaja de siete puntos (45-38), aunque la sensación era de haber desaprovechado una oportunidad para romper definitivamente el partido.
Tras el paso por vestuarios, Valencia Basket dio un paso adelante. Un parcial de 5-0 permitió recuperar una renta superior a los diez puntos y devolver la tranquilidad al Roig Arena.
El equipo no levantó el pie del acelerador. Una canasta de Kameron Taylor y un triple de Sergio De Larrea ampliaron todavía más la diferencia hasta el 55-40.
Era el mejor momento de los valencianos. Valencia Basket se reencontró con su versión más reconocible y un 2+1 de Jaime Pradilla desató la euforia en las gradas, elevando la ventaja hasta los 21 puntos a falta de menos de cuatro minutos para finalizar el tercer cuarto.
A la fiesta también quiso sumarse Matt Costello. El pívot encadenó seis puntos consecutivos para seguir castigando a un Barcelona completamente superado (69-44).
Los azulgranas intentaron reaccionar, pero fueron incapaces de frenar el vendaval ofensivo valenciano. Dos triples consecutivos de Omari Moore permitieron cerrar el tercer periodo con un contundente 75-52.
Con el encuentro prácticamente decidido, Valencia Basket terminó de sentenciarlo con un parcial inicial de 6-0 en el último cuarto, colocando un demoledor 80-52 con menos de ocho minutos por disputarse. A partir de ahí, los de Pedro Martínez administraron perfectamente la ventaja hasta certificar una brillante victoria por 102-75.
Con este triunfo, Valencia Basket iguala la serie y demuestra que, si es capaz de ofrecer su mejor versión, será un rival muy difícil de superar. Además, el Roig Arena pudo celebrar una victoria en una final por primera vez desde 2017, el año en el que el club conquistó la Liga Endesa.
La eliminatoria se traslada ahora a Barcelona con empate a uno. El tercer y trascendental partido se disputará el próximo lunes a las 20:00 horas en el Palau Blaugrana

