Después de la tormenta sufrida en Murcia, Meins Avenida volvía a jugar (por tercera jornada consecutiva) como visitante en Europa, con la losa de haber recibido 4 derrotas ligueras y la sensación de tener poco fuelle físico.
El conjunto salmantino experimenta en los inicios de partido, una buena cara, compite, juega y disfruta en la cancha… hasta dónde le llega la gasolina. El problema se convierte en condena cuando se encuentra ante un rival que juega en «otras ligas», eso sucedió ante Jairis, y es dónde se evidencia el nivel de este equipo.

A pesar de todo, la unión, el trabajo, el buen hacer del equipo técnico, tiran hacia adelante de este proyecto nuevo y modesto que presentó CB Avenida que a pesar de todo ha devuelto la ilusión entre la afición.
Ese tercer viaje consecutivo a Europa, suponía una prueba de fuego para las chicas de Raquel Romo, la duda de superar este duelo era más que un pensamiento entre los que seguimos a este equipo. Suponía medir la capacidad de grupo que pueden ofrecer en esta media maratón en la que andan inmersos y de momento progresa adecuadamente.
Se presentaba Meins Avenida en Eslovaquia ante un Ruzomberok que en Würzburg dejó una imagen de equipo rocoso, duro y por momentos violento esperando una encerrona. La realidad fue muy distinta, se trataba de jugar al baloncesto y las charras se pusieron manos a la obra.
Los primeros minutos ya dejaban ver que las salmantinas habían viajado con la idea clara de llevarse la victoria, se corría, se defendía y se jugaba con coherencia y el rival no podía frenar el guión escrito por Raquel.
Pero llegó el bajón, Meins Avenida desapareció, se esfumó, después de ir por delante en los primeros minutos, un parcial de 11-0 metió a las salmantinas en una situación comprometida y dando alas a las eslovacas que se vieron en el partido de forma inesperada. Pese a ello la brecha no fue a más y se logró contener la remontada dejando un primer cuarto con 18-14.
Tras el susto, el siguiente acto mantuvo una ligera igualdad con las locales muy intensas aunque poco precisas, a la par las charras se rearmaron y con una espectacular Soriano lograron poner las cosas en su sitio de cara a la parte final del partido. Al descanso 34-36 tras un triple de Roumy, que volvió a recuperar sensaciones.
Era un partido para aportar todas, y Raquel consciente de regular minutos, rotaba el banquillo aunque la prioridad era asentarse en la cancha con jugadoras como Canella, Mawuli o Mikulasikova, pero era necesario contar con otras armas y al regreso de vestuarios cambió totalmente el panorama.
El despliegue que mostró Meins Avenida «destrozó» cualquier atisbo de reacción a Ruzomberok, solo 4 puntos en el cuarto sin posibilidad de hacer frente a las salmantinas que sentenciaron el encuentro con una defensa brutal de todo el equipo, destacando a Johansson y a Brown que bajo el aro fue determinante. A los mandos de la «capitana» Soriano se vieron unos minutos de buen baloncesto, y no es nuevo decir que este equipo juega verdaderamente bien, pero le falta experiencia y probablemente algo de finura a la hora de redondear sus actuaciones.
El tercer cuarto anticipó el final (38-60), quedaban 10 minutos que no sirvieron más que para aumentar la ventaja, no había resistencia, el rival no mostró la cara combativa que sí afloró en Würzburg. Ni Andelova, Yeaney o Smith fueron amenaza para el conjunto salmantino que impuso su superioridad desde el momento que ordenaron ideas.
Victoria sin paliativos 49-78, bálsamo para todo lo que queda por venir, buena medicina para curar heridas y ser conscientes de hasta donde se puede llegar. Con su propia identidad, confiando en sus posibilidades y con la esperanza de que se puede crecer desde las derrotas por duras que sean, Meins Avenida sale reforzado.
EUROCUP WOMEN GAMEDAY 4 REGULAR SEASON
MBK Ruzomberok 49 ( 18, 16, 4, 11): Smith (9), Kraislova (6), Chovanikova (4), Yatskovets (10), y Andelova (10). Yeaney (5), Oravcova (0), Duratna (3), y Mikovcakova (2).
Meins Avenida 78 (14, 22, 24, 18): Soriano (14), Roumy (15), Mawuli (15), Johansson (12) y Mikulasikova (5). Canella (5), Santibáñez (0), Benito (0), Brown (8) y Davinia (4).
Árbitros: Mateusz Skorek, Denys Povoroznuik y Alexandra Rozsavolgyi.