
Con la prueba superada de pasar la primera ronda para el Unicaja, este encuentro llegó para terminar esta ronda sin sustos y poder decir que se pasa invicto a la siguiente ronda de la Basketball Champions League. Un encuentro sin nada en juego a efectos clasificatorios, pero con ese miedo de que no pase nada malo de cara al futuro.
El encuentro comenzó con un toma y daca interesante entre ambos equipos, con Warren Washington haciendo daño desde la línea de 3 mientras Unicaja se desperezaba en el partido (min 3 5-8). A partir de ahí salió el vendaval ofensivo de los cajistas desde la línea de 3, sumando hasta 6 triples en los primeros 8 minutos de partido y propiciando dos parciales a favor que abrió una ventaja de 20 puntos en el marcador. El primero fue de 8-0 para ponerse por delante y el segundo de 16-0 que permitió a los locales terminar con un marcador más que elocuente el primer acto y poder rotar a sus jugadores mientras se probaron cosas para el futuro (35-15)
En el segundo periodo se vio que el Karditsas no es un equipo malo, solo que el Unicaja tiene mucha polvora y mucho talento en sus filas. La intensidad del partido bajó y se entró en un intercambio de canastas donde los jugadores del Karditsas encontraron en Noah Horchler a su máximo artillero, acercando a su equipo a la barrera de los 10 puntos y soñando con remontar (min 16 56-42). Tras una llamada al orden de Ibon Navarro a sus chicos, Unicaja salió de nuevo con intensidad en el juego, pudiendo correr a la contra de nuevo gracias a una subida de calidad en su defensa. Tras un canastón de Kendrick Perry sobre la bocina, se llegó al descanso con una diferencia de 18 puntos a favor para los malagueños (62-44).

Ya se había visto de lo que es capaz el equipo griego si el Unicaja se dejaba llevar. La segunda mitad comenzó con los locales imponiendo su mayor ritmo de juego aprovechando los ataques rápidos e intentar llegar jugando en la mayoría de las ocasiones. Karditsas consiguió volver a remontar el partido con un parcial de 0-7, pero Unicaja controlaba el partido en todo momento gracias en gran parte a Chris Duarte. La diferencia en el marcador se movía entre los 13 y los 20 puntos de ventaja a favor de los locales, pero otro empujón de los locales sirvió para superar los 20 puntos de ventaja y acabar el tercer periodo 87-64. Un susto de James Webb en la rodilla izquierda puso las alarmas a los de Ibon Navarro a falta de un cuarto para terminar el partido.
Pero solo se quedó en un susto ya que Webb volvió para disputar algunos minutos más en el último periodo. En esos 10 minutos finales dominó Unicaja gracias a su brutal acierto exterior, con Barreiro y Killian Tillie de principales exponentes, anotando 4 triples y llegando al 17/26 en el partido (un estupendo 65% en el tiro exterior). Solo faltaba por ver la diferencia final y si Unicaja lograría la máxima anotación de la temporada hasta este momento. Y llegó, anotando 115 puntos y logrando ganar por 31 puntos en un partido sin nada en juego, pero dando espectáculo a los fieles seguidores del Martín Carpena. Espera Joventut y dos equipos procedentes del play-in en la próxima fase de la BCL, donde todo será mucho más competido.
UNICAJA 115: Audige (11), Balcerowski (14), Webb (13), Barreiro (15), Díaz (4), Castañeda (3), Dedovic (11), Sulejmanovic (0), Rubit (10), Duarte (11), Tillie (12) y Perry (11).
KARDITSA IAPONIKI 84: Jefferson (12), Horchler (13), Ellis (6), Liapis (0), Bothwell (6), Zevgaras (0), Diplaros (0), Kaselakis (1), Kamperidis (6), Washington (8), Jefferson (26) y Madsen (6).
INCIDENCIAS: Encuentro disputado en el Palacio de los Deportes Jose María Martín Carpena de Málaga ante 6080 espectadores. Sin expulsados.





