
Bàsquet Girona ha jugado un partido muy serio ante un Joventut Badalona que ha ido mucha parte del encuentro a remolque y que no supo culminar una remontada que tuvo a tocar.
Los de Dani Miret luchaban por ser cabeza de serie en el sorteo de Copa del Rey pero se les han esfumado las opciones tras esta derrota. Y los de Moncho Fernández querían tras dos derrotas seguidas recuperar la senda de la victoria y poder acabar la primera vuelta de la mejor forma posible para remontar posiciones en la clasificación.
Ya desde al salto inicial Bàsquet Girona estuvo más acertado. De la mano de Susinskas abrieron brecha y solo Hunt oponía resistencia. Con 8 a 15 en el luminoso de un Olímpic con goteras en sus instalaciones, saltó al campo Ricky Rubio que era duda y eso cambió la dinámica del encuentro.
La defensa de la Penya empezó a funcionar y con un final de cuarto intenso lograron un 5 a 0 de parcial para ajustar el marcador a un apretado 16 a 17 para alegría de una afición que presentó una gran entrada en el Olímpic.
Muy espeso el Joventut en el segundo cuarto donde no anotó en los primeros cuatro minutos de partido. Dekker rompió esa racha, pero fue de lo poco bueno de un jugador que necesitan recuperar los verdinegros. Logró en ese impás de partido ponerse por delante el Joventut y el técnico visitante tuvo que parar el partido.
Eran minutos tensos, reflejados en la técnica que se llevó Ricky Rubio tras pique con Juan Fernández pero la cosa no fue a más y ambos equipos se centraron en jugar y mejorar sus prestaciones para ofrecer un mejor espectáculo a los espectadores.
La igualdad era se reflejaba en el marcador al descanso con un pobre 29 a 31 que dejaba todo abierto para una segunda mitad que siguió con la tónica de igualdad pero con los de Girona siempre un pasito por delante de los locales.
Bàsquet Girona cargaba mucho más el rebote con un equipo más físico que la Penya y eso, unido al acierto en el triple abrió una brecha de seis puntos, mientras Drell era quien mantenía a su equipo dentro del partido.
Lo últimos 10 minutos se jugaban con seis puntos de ventaja para los visitantes y todas las posesiones contaban mucho. La dirección de Rubio era clave para que los locales pudieran remontar pero Girona estaba acertado en el triple y la victoria parecía muy cercana a para los de Moncho.
Tras verse casi perdido con 10 puntos de desventaja salió la versión agresiva, en el buen sentido de la palabra, de los verdinegors que se colocaron a solo un punto tras dos tiros libres de Ricky Rubio en un robo de balón tras saque de fondo de Girona. Los tiros libres pusieron el +3 a favor de Girona tras la sangre fría de Sergi Martínez y Ricky Rubio no acertó con el tiro final que hubiese llevado el partido a la prórroga.
Ficha técnica:
71– Joventut Badalona: Ruzic (3), Tomic (14), Kraag (5), Hakanson (7), Hunt (12) -cinco inicial-; Drell (7), Rubio (12), Vives (2), Dekker (2), Allen (0), Birgander (4), Hanga (3)
74- Bàsquet Girona: Livingston (5), Susinskas (7), Needham (7), Martínez (12), Vildoza (0) -cinco inicial- Busquets (2), Hollanders (0), Hughes (6), Ferrando (9), Geben (11), Fernández (9), Maric (6)




