
El Grupo Ureta Tizona Burgos se impuso con garra y temple en casa al Fibwi Palma por 80-76, en un partido vibrante de la jornada 18 de Primera FEB (LEB Oro) disputado el viernes 30 de enero de 2026 en el Polideportivo El Plantío.¡Quinta victoria consecutiva para los burgaleses!
Fue un duelo de ida y vuelta, intenso y lleno de emoción hasta el último segundo. Tizona, que llegaba con hambre de seguir escalando en la tabla y distanciarse del descenso, sufrió pero sacó casta en el clutch. Los locales arrancaron con dificultades (18-20 al final del primer cuarto), pero en el segundo acto explotaron con un gran parcial (26-21) para irse al descanso por delante (44-41).

La segunda mitad mantuvo la tensión máxima: Palma respondió con acierto en el tercer cuarto (21-16 parcial) y llegó a mandar en el luminoso, pero Tizona nunca bajó los brazos. En el último acto, con el partido al rojo vivo, los burgaleses apretaron en defensa y encontraron canastas clave para remontar y cerrar el triunfo 80-76. El Plantío vibró con cada jugada decisiva.
El equipo dirigido por [entrenador actual, asumiendo Lolo Encinas o similar] mostró solidez colectiva: gran rebote (31 capturados) y un acierto notable en tiros de campo (48%) que compensó las pérdidas. Jugadores clave como los habituales tiradores y interiores locales sostuvieron el peso ofensivo en los momentos calientes, aunque no se detallan anotadores específicos en las crónicas rápidas (destacó el equipo en bloque).

Por el Fibwi Palma, entrenado por Pablo Cano, el orgullo fue enorme pese a la derrota. Llegaron a tener el partido en sus manos en el tercer cuarto y pelearon cada balón, pero flaquearon en el último periodo (solo 14 puntos) y se quedaron sin premio. El conjunto balear, que arrancó la segunda vuelta con tropiezo, ve complicada su zona media-alta de la tabla tras un encuentro donde rozaron la victoria.
Un partido para enmarcar en la LEB Oro: igualdad, intensidad y emoción pura. Tizona confirma su gran racha en El Plantío y mira con optimismo la recta final; Palma se va con la cabeza alta pero con la necesidad de reaccionar pronto. ¡Esto es baloncesto de verdad, donde cada posesión cuenta y nada está decidido hasta el buzzer final!





