Roberto Íñiguez ha logrado el hito histórico de clasificar a Bàsquet Girona para la Final Six de la EuroLeague Women de Zaragoza y lo hizo en un partido donde ganó de forma contundente a su rival, a pesar de saber en el descanso que la clasificación la tenía en el bolsillo.

El técnico pidió máxima exigencia a sus jugadoras y por su forma de comunicarse con ellas recibió los pitos de su afición, algo que ni entendió ni compartió el técnico a pesar de la alegría por el éxito logrado.

La tensión era evidente entre el entrenador y su afición. Los seguidores de Spar Girona no entendían que se dirigiera a sus jugadoras de esa forma cuando el partido ya estaba decidido y la clasificación también.

Eso molestó a Íñiguez que en rueda de prensa hizo un alegato sobre la verdadera igualdad existente en la sociedad y en especial en el deporte. Su indignación la trasladó a la sala de prensa y su explicación parece tener todo el sentido del mundo.

«¿Por qué en el baloncesto masculino cuando Obradovic o Jasikevicius pegan unas broncas tremendas son muy buenos entrenadores, e increíbles, pero en el femenino, cuando un entrenador pega una bronca a una jugadora profesional, oyes en la grada ‘uh, uh, uh’?«. Es un mensaje directo a su propia afición que hizo esos sonidos durante su último partido.

Roberto siguió diciendo: «Somos profesionales. ¿No queremos igualdad? ¿No queremos igualdad de trato? ¿No queremos igualdad en todo, o solo en lo bueno? «Son jugadoras profesionales y las quiero como a mi hijo, pero no les consiento que no jueguen los 40 minutos, por respeto al público y a ellas mismas«.

La misión de Íñiguez es sacar el máximo rendimiento a sus jugadoras durante todo el partido y si se relaja él no considera que les esté respetando por eso seguirá siendo el mismo con sus jugadoras para seguir luchando por objetivos.