El Real Madrid ha hecho un buen partido ante Panathinaikos pero se ha visto superado en el último instante por los de Ataman que han celebrado por todo lo alto un triunfo que se ha decidido prácticamente en el último segundo.

Los de Scariolo empezaron mejor el partido, con facilidad para anotar y sin poder los griegos detener los ataques de su rival. Los 26 puntos del final del primer cuarto contrastaban con los pobres 16 de Panathinaikos que seguían con la mente en ese mal partido contra Aris que desató la ira de su presidente.

En el segundo periodo las fuerzas se igualaron pero el Real Madrid aprovechó su renta del primer cuarto para vivir por delante todo el partido. Los jugadores del cuadro visitante jugaban en equipo sin tener que depender en exceso de un solo jugador. Y eso es una buena noticia para los de Scariolo.

La segunda mitad ya fue otra historia. El Real Madrid se contagió de la locura que se vivía en el pabellón griego y se vio superado por el buen hacer de Sloukas en la dirección del partido y de los puntos de Grant. Eso igualó el marcador para unos diez minutos finales de infarto. El 60 a 61 daba muchas opciones de victoria a ambos eqipos.

Ninguno de los dos pudieron mantener las rentas que lograron en el último cuarto y en todo momento se veía que el final sería de infarto. El Real Madrid se sustentó en los puntos de Len, que aprovechó las faltas de Tavares para demostrar el porqué de su fichaje con buenas acciones en el poste para llegar a los 18 puntos.

En un final a cara o cruz, un triple de Juancho Hernangómez daba dos puntos de ventaja a Panathinaikos que parecía la sentencia, pero Grant cometía una falta muy inocente sobre Hezonja que ponía por delante al Real Madrid con un 2+1.

En un final de infarto, Grant supo reponerse de esa anterior falta para anotar la canasta de la victoria y dar una alegría a su afición y Presidente que no están pasando por su mejor momento y victorias como estas les devuelve credibilidad.