
El Grupo Ureta Tizona Burgos dejó escapar una oportunidad capital en Primera FEB al caer por 82-89 ante el Alimerka Oviedo Baloncesto en un partido que tuvo controlado durante muchos minutos, pero que volvió a deshacerse en el tramo decisivo. En un Polideportivo El Plantío con más de dos mil aficionados, el guion se repitió: reacción, esperanza… y desplome final.

El encuentro arrancó con ritmo y tensión. Apenas ocho segundos tardó el Tizona en golpear primero, con una acción entre Arnau Parrado y Javonte Brown que levantó a la grada. Pero la respuesta asturiana fue inmediata. Oviedo ajustó defensa, encontró tiros liberados y pronto colocó un parcial que obligó a Denís Pombar a detener el partido. El primer cuarto fue claramente visitante (16-26). El Oviedo supo castigar las pérdidas locales y dominar el rebote ofensivo, mostrando una mayor claridad en la circulación. Mientras tanto, el Tizona vivía de acciones individuales y de la energía puntual de Brown-Ferguson, sin conseguir continuidad.

El segundo cuarto cambió el paisaje. El Tizona elevó la intensidad defensiva, cerró mejor la pintura y comenzó a correr. Un 2+1 de Brown y un triple de Marquis Jackson igualaron el marcador (42-42 al descanso). Por primera vez, el partido parecía girar hacia el lado local. El Plantío empujaba. La sensación era que el Tizona había entendido que estaba ante una final anticipada. Había garra, había lucha, había orgullo.

Tras el paso por vestuarios llegó el mejor tramo azulón. Andy Huelves y Jan Zidek encontraron puntos importantes, la defensa ganó agresividad y el equipo enlazó buenas posesiones que le llevaron a su máxima ventaja: +9 (63-56). Oviedo parecía tocado. El tercer cuarto cerró con un 63-56 que invitaba al optimismo. El partido estaba donde el Tizona quería. El público lo creía. El equipo transmitía seguridad. Pero todo eso se evaporó en apenas unos minutos. Con 70-66 en el marcador tras una canasta de Zidek, el partido parecía encarrilado. Entonces llegó el apagón. Oviedo firmó un parcial de 0-13 demoledor, castigando cada error local con precisión quirúrgica.

Marques Townes asumió el mando, Calvin Hermanson apareció desde el perímetro y Raúl Lobaco fue un martillo constante. Mientras tanto, el Tizona entró en un atasco ofensivo preocupante: malas decisiones, pérdidas, tiros precipitados y una defensa que dejó de ajustar. El parcial final fue contundente: 19-33 en el último cuarto. El 82-89 definitivo reflejaba algo más que una derrota: reflejaba una incapacidad reiterada para sostener ventajas cuando el partido entra en territorio emocional.

Por lo tanto, no es solo una derrota. Es la forma. El Tizona encadena tropiezos en partidos que ha tenido en su mano. Vuelve a dominar durante fases amplias y vuelve a deshacerse en el último cuarto. La estadística se convierte en patrón.

El equipo cierra febrero con un balance de 5-16 y situado antepenúltimo. La permanencia ya no es un objetivo lejano: es una pelea directa, cuerpo a cuerpo, con margen de error mínimo. La sensación más preocupante no es táctica, sino mental. Cuando el partido entra en fase crítica, el Tizona pierde claridad. Le falta pausa. Le falta jerarquía. Le falta saber competir cuando el miedo aparece.
Tras el parón FIBA, el calendario coloca enfrente al Palmer Basket Mallorca Palma, penúltimo clasificado. En teoría, una oportunidad. En la práctica, una amenaza. Porque si el Tizona vuelve a repetir el guion (ventaja, dudas, colapso) podría meterse en un lío serio, quizá definitivo. Perder ante un rival directo no solo afectaría a la clasificación; golpearía la moral de un grupo que ya camina sobre una cuerda floja.

El equipo tiene garra. Tiene momentos de buen baloncesto. Pero en esta categoría no basta con competir 30 minutos. Los partidos se deciden en los últimos 10. Y ahora mismo, esos diez minutos son el mayor enemigo del Tizona. El peligro no está solo en lo que ya ha perdido. El verdadero peligro es lo que puede perder dentro de dos semanas.
FICHA TÉCNICA
Parciales: 16-26, 26-16 (42-42), 21-14 (63-56), 19-33 (82-89).
Grupo Ureta Tizona Burgos (82): 5. Marquis Jackson (12), 8. Felix Terins (11), 10. Arnau Parrado (12), 13. Ramón Vilà (3), 21. Gabriel Gil (0), 24. Andy Huelves (4), 25. Jan Zidek (11), 31. Javonte Brown (14), 35. Rodrigo Seoane (3), 55. Gerard Jofresa (4), 60. Ayoze Alonso (8).
Alimerka Oviedo Baloncesto (89): 3. Marques Townes (13), 4. Alonso Faure (11), 5. Greg Parham (2), 7. Dan Duscak (4), 11. Federico Copes (0), 14. Daniil Shelist (7), 24. Calvin Hermanson (16), 35. Francis Nwaokorie (1), 41. Robert Cosialls (13), 44. Pablo G. Longarela (4), 48. Jorge Arias (0), 55. Raúl Lobaco (18).
Equipo arbitral: Baena Criado, Jorge – Palanca Page, Rodrigo – Remisa Tramuns, Miquel.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 22 de la Primera FEB entre Grupo Ureta Tizona y Alimerka Oviedo Baloncesto disputado en el Polideportivo municipal El Plantío ante 2113 espectadores.




