El Buesa Arena volvió a ser escenario de un encuentro atípico, marcado por el silencio de las gradas vacías y el eco de las zapatillas sobre el parqué. Baskonia logró imponerse al Maccabi Tel Aviv en un duelo de alto voltaje anotador que se decidió tras una remontada espectacular en el tercer cuarto.

El partido arrancó con un ritmo endiablado. Forrest golpeaba primero con dos triples, pero la respuesta de Sorkin y un estelar Looney Walker no se hizo esperar. El conjunto hebreo castigó la inexistente defensa local con un arsenal ofensivo que les llevó a anotar 30 puntos en apenas siete minutos. Walker, imparable, cerró el primer acto con 14 puntos en su cuenta personal, dejando un preocupante 28-36 en el marcador.

La segunda entrega mantuvo la tónica de superioridad visitante. A pesar de los esfuerzos de Diakite y el regreso a las canchas Howard, el Maccabi encontró facilidades en la pintura para estirar la renta hasta los 15 puntos. Un triple de Howard antes del descanso maquilló el resultado para marcharse a vestuarios 44-53.

Tras el paso por vestuarios, el equipo de Paolo Galbiati transfiguró su imagen. Liderados por un Trent Forrest que regresó al parqué tras superar unas molestias físicas, y un Timothé Luwawu-Cabarrot (TLC) que empezó a carburar, los vitorianos endosaron un parcial de 11-0 de salida.

El tercer cuarto fue una exhibición de poderío ofensivo. Baskonia anotó 40 puntos en diez minutos , con Nowell agitando el avispero en ambos lados de la cancha y Radzevicius sumando en momentos clave. Un mate de Forrest puso por delante a los locales (61-60) y una canasta sobre la bocina de TLC cerró el periodo con un esperanzador 84-72.

Parecía que el partido estaba visto para sentencia, pero el Maccabi no le perdió la cara al choque. Liderados por Clark, los visitantes aprovecharon el nerviosismo final de un Baskonia que se atascó en los 91 puntos. El marcador se apretó hasta un peligroso 93-89 a falta de dos minutos.

En el momento de máxima tensión, Nowell apareció con un triple lejano que devolvió el oxígeno al pabellón vacío. Aunque Clark volvió a amenazar colocando a su equipo a solo dos puntos en el último medio minuto, la frialdad de Luwawu-Cabarrot (el mejor con 26 de valoración y 21 puntos) y Forrest desde la línea de tiros libres cerró la victoria definitiva por 101-98.