El Real Madrid vio frenada su buena racha en Euroliga tras caer en Milán ante un Olimpia Milano que tiene otra cara desde la salida de Messina y la llegada de Pepe Poeta.

Los blancos encajaron 51 puntos en la primera mitad y lo pagaron caro ya que fueron a remolque toda la segunda parte y no fueron capaces de remontar ante un equipo que tuvo en Marko Guduric a su mejor hombre con 22 puntos y anotando canastas clave para el triunfo de los italianos.

Por parte de los blancos solo Campazzo con 25 puntos dio el nivel necesario para este tipo de partidos. Los italianos fueron mejores en todas las estadísticas de tiro y eso es mucho a pesar de ser muy superior en el rebote ofensivo. Si la pelota no entra, no se pueden ganar estos duelos.

Las rotaciones de Scariolo esta vez no funcionaron ante un equipo que contó solo con nueve jugadores en pista y que busca escalar posiciones en la Euroliga. El Real Madrid con esta derrota rompe una racha de ocho triunfos seguidos entre Euroliga y Liga Endesa.

La primer parte es para olvidar. La defensa hacía aguas por todos lados y los puntos italianos caían uno tras otro mientras el Real Madrid tiraba, y fallaba, triples. Tras el 9 a 17 inicial el parcial a favor de los italianos fue un sonrojante 41 a 22 en 15 minutos.

Olimpia Milano empezó a anotar triples y tras el 5 de 9 del primer cuarto, hizo un 5 de 8 en el segundo que dio la vuelta al marcador ante la imposibilidad del Real Madrid de cambiar la tendencia del partido.

Tras el descanso parecía otro partido, con los de Scariolo subiendo el nivel defensivo y con Campazzo liderando la remontada que les situó a solo 4 puntos tras un 2 a 14 de parcial. Es lo más cerca que estuvieron porque las rotaciones bajaron el nivel y de nuevo los italianos se despegaron.

Los puntos de Guduric fueron la puntilla que necesitó Olimpia Milano para abrir de nuevo distancia en el marcador que a falta de tres minutos reflejaba un complicado 84 a 71. Pero Facu Campazzo no se rinde tan fácil y lideró la última reacción de un quinteto bajo que situó Scariolo en el campo.

Dos triples del argentino les colocaron 84 a 80 y con la idea de que la remontada era posible. Pero no fue posible tras el último triple de Guduric. Lo intentó Abalde en los últimos ataques pero falló sus dos triples y el partido acabó con el pabellón italiano celebrando la victoria y con la racha del Madrid rota en esta jornada.