James Harden ha sido traspasado de los Clippers a los Cleveland Cavaliers en un movimiento que se entiende como la necesidad del jugador de llegar a una franquicia con opciones reales de lograr el anillo de campeón de la NBA.

Es por ello que deja la franquicia de Los Ángeles para unirse a Donovan Mitchell y compañía que van quintos en la conferencia Este y que con Harden suben opciones para hacer una muy buena temporada y, quien sabe, si luchar por ser campeones.

Ese un movimiento que agita el mercado y que acaba con Darius Garlans y una segunda ronda del próximo Draft llegando a los Clippers, poniendo fin a tres temporadas de «La Barba» en la ciudad angelina.

En los Clippers el cambio es para buscar un base joven de futuro y liberar masa salarial de cara al futuro. Puede ser un muy buen compañero para Kawhi Leonard que está haciendo un gran año y que se ha colado en el All-Star por la puerta de atrás de forma muy injusta.

En cambio Cleveland se refuerza con un gran jugador ofensivo, que sabe lo que es jugar unos playoffs y que puede aportar desde ya al equipo si encaja en el engranaje de unos Cavaliers que están haciendo un gran año pero que buscan un salto para ir a por los líderes del Este, Detroit Pistons.