James Nnaji parece que quiere hacer historia en el mundo del baloncesto y su llegad a la NCAA será única en la historia y quien sabe si será su opción de llegar a la NBA.

Tras pasar por el Barça y tener minutos a las órdenes de Jasikevicius, sus cesiones para tener más protagonismo no tuvieron el efecto obtenido y se estancó en un jugador con mucha potencia pero sin mucho más.

En el 2023 se presentó al Draft donde los Detroit Pistons lo eligieron y traspasaron a los Charlotte Hornets. Los derechos llegaron en un traspaso múltiple hasta los New York Knicks, viendo en el potente jugador interior un futuro jugador que podría hacer carrera en la NBA. Cualidades físicas no le faltan, pero de momento sigue buscando su sitio.

Ahora le ha llegado el momento de afrontar el reto de la NCAA que permite a jugadores profesionales jugar en la universidad y en este caso habiendo pasado por la NBA, jugando la Summer League, además de tener experiencia en Euroliga con el Barça.

No consiguió un sitio en el «roster» de los Knicks tras la Summer League y desde el pasado mes de julio estaba sin equipo y sin competir. Ahora le llega la oportunidad de estar cuatro años en la NCAA y volver a sentirse jugador y luchar por ese sueño de llegar a la mejor liga del mundo, algo que a día de hoy parece complicado pero que al estar en la liga universitaria parece un poco más factible.

Ahora gracias a Baylor un jugador con pasado Euroliga, con varias presencias en franquicias NBA en las Summer League, aterriza en una NCAA que cada vez es más potente y va incorporando jugadores con más experiencia a nivel profesional.