
Lucas Langarita comunicó ayer en sus redes sociales un cambio total en el rumbo de su carera deportiva. Aprovechaba una fecha tan familiar como la Nochebuena para anunciar que dejaba el club de su vida para emprender la aventura americana enrolándose en Utah para jugar la NCAA.
Tanto club como jugador señalan que toman esta decisión para completar la formación de Langarita, ya que el técnico Jesús Ramírez apenas contaba con el canterano y no podía permitirse el lujo de pertenecer toda la temporada en el banquillo. Si que es cierto que en la Liga U22 tenía un papel destacado en el equipo con 16,3 puntos, 3,4 asistencias, 3,3 rebotes, pero una vez más se pone de manifiesto que los talentos más destacados del panorama nacional en el momento que tienen la oportunidad vuelan al otro lado del charco a cumplir el sueño americano y porque no decirlo, porque las condiciones económicas son mucho más ventajosas que las que un chico de esa edad pueda tener en cualquier liga europea.
Año extraño para Lucas Langarita
Lucas Langarita comenzaba este temporada 25-26 con muchas esperanzas de ganarse un hueco real en el roster de Casademont Zaragoza. Tras la exitosa cesión de la temporada anterior en Alimerka Oviedo, sus números en verano con la selección española y el cambio de técnico en el banquillo aragonés, el talentoso jugador se enfrentaba a una pretemporada que podía ser su despegue definitivo. Y esas ilusiones se fueron apagando semana a semana ya que ese puesto que quedaba libre en la plantilla se lo arrebató el uruguayo Joaquín Rodríguez que partía en las mismas condiciones que Langarita. La raza, entrega y sobre todo un carácter competitivo en cada minuto que salía en pista hizo que el técnico Ramírez apostase 100% por el jugador charrúa dejando de lado a Lucas en la rotación de los partidos y siendo el banquillo su lugar habitual en cada encuentro. Apenas un mes desde que comenzase esa pretemporada ilusionante y volvía a estar en la misma casilla de salida que en años anteriores.
En esta ocasión tanto jugador como club no han querido esperar un nuevo reinicio o temporada y han acordado la rescisión de contrato para ver si Lucas encuentra un nuevo rumbo a su prometedora carrera. La confianza del club rojillo sigue intacta ya que se guarda los derechos en caso de que Langarita vuelva a jugar en ACB.
Carta de despedida
Es un momento complicado para mí, y que no pensaba que llegaría tan pronto. Llegué a este club siendo prácticamente un niño, con mucha ilusión y muchos sueños por cumplir, y me marcho convertido en un jugador y, sobre todo, en una persona mucho más madura.
Aquí he aprendido valores que van mucho más allá del baloncesto: el esfuerzo diario, la constancia, el respeto, la importancia del trabajo en equipo y la capacidad de levantarse después de las derrotas. Todo lo que soy hoy tiene una parte muy grande de este club.
He tenido la suerte de compartir vestuario con compañeros increíbles y de aprender de entrenadores que no solo me han ayudado a mejorar técnicamente, sino que han confiado en mí incluso en los momentos más difíciles. Cada entrenamiento, cada partido y cada conversación han sido una enseñanza que me llevo para siempre.
Me llevo miles de recuerdos, y grandes logros, campeonatos autonómicos, de selecciones, torneos internacionales, y sobre todo una forma de entender este deporte que me ha marcado y me acompañará para siempre.
Muchas de las personas con las que he coincido, puedo decir con orgullo que ahora son más que compañeros o entrenadores, son amigos que conservaré por muchos años.
Quiero dar las gracias al club por apostar por mí desde tan joven, por darme las herramientas para crecer y por exigirme siempre lo mejor de mí. Gracias también a todas las personas que trabajan en la sombra y que muchas veces no se ven, pero que hacen posible que los jugadores podamos desarrollarnos en las mejores condiciones. Me voy profundamente agradecido y orgulloso de haber vestido esta camiseta durante tantos años.
Nada de esto habría sido posible sin el apoyo incondicional de mi familia. Ellos han estado a mi lado desde el primer día, acompañándome a entrenamientos y partidos, apoyándome en los momentos buenos y, sobre todo, sosteniéndome en los más difíciles. Han hecho muchos sacrificios para que yo pudiera cumplir mi sueño, y su apoyo constante ha sido clave para que nunca dejara de creer en mí. Todo el esfuerzo y el camino recorrido también es suyo.
Quiero agradecer de corazón a la Marea Roja. Sentir vuestro apoyo desde la grada, en los buenos momentos y también cuando las cosas no salían como esperábamos, ha sido algo muy especial para mí. Vuestro aliento constante, vuestra pasión y vuestra fidelidad han hecho que cada partido en casa fuera único y que vestir esta camiseta tuviera un significado aún mayor. Os llevaré siempre conmigo, porque el cariño que me habéis mostrado durante todos estos años es algo que no se olvida.
Aunque ahora empiece un nuevo capítulo en mi carrera, este club siempre será mi casa. Me llevo recuerdos imborrables y un sentimiento de pertenencia que me acompañará allá donde vaya.
Quién sabe si algún día nuestros caminos se vuelvan a juntar y poder volver a tener la oportunidad de disfrutar del baloncesto aquí en mi casa, mi ciudad.
Gracias Casademont Zaragoza por todos estos años y os deseo los mayores éxitos”.




