
El Leyma Coruña firmó una actuación de autoridad en el Coliseum para imponerse con claridad al Grupo Ureta Tizona Burgos (105-84), en un encuentro que confirmó su fortaleza como líder y evidenció la diferencia de ritmo y eficacia entre ambos conjuntos.
El partido arrancó con un guion distinto al que marcaría el resto de la noche. Tizona, pese a llegar condicionado por las bajas, mostró personalidad en los primeros minutos, encontrando acierto en la pintura y en el lanzamiento exterior. Los burgaleses lograron incluso tomar ventaja en el marcador en el inicio, apoyados en un buen trabajo colectivo y en la aportación de hombres como Javonte Brown y Felix Terins.

Sin embargo, ese equilibrio inicial se rompió de forma abrupta. El Leyma Coruña elevó la intensidad defensiva y, sobre todo, encontró continuidad en ataque, enlazando un parcial decisivo en el tramo final del primer cuarto que cambió por completo el encuentro. El 27-15 con el que se cerró el periodo fue el primer aviso serio de lo que estaba por venir.
A partir de ese momento, el dominio local fue prácticamente total. El conjunto gallego desplegó un juego ofensivo coral, fluido y muy eficaz, castigando tanto desde el perímetro como desde la línea de tiros libres. La circulación de balón, el ritmo alto y el acierto exterior desbordaron a un Tizona que no encontraba soluciones defensivas para frenar el vendaval. La ventaja creció rápidamente hasta alcanzar los veinte puntos al descanso (54-34), reflejo de la superioridad coruñesa.

Tras el paso por vestuarios, lejos de relajarse, el Leyma mantuvo el control absoluto del partido. El intercambio de canastas favoreció a los locales, que gestionaron con solvencia diferencias cercanas a la veintena durante todo el tercer cuarto (81-59). Cada intento de reacción visitante era neutralizado con rapidez, evidenciando la madurez competitiva del líder.
El inicio del último periodo terminó de sentenciar el choque. Un nuevo parcial favorable a los gallegos elevó la máxima por encima de los treinta puntos, dejando sin opciones a un Tizona que acusó tanto el desgaste físico como la falta de efectivos en la rotación. Aun así, el conjunto burgalés no bajó los brazos y encontró en Jan Zidek a su principal referencia ofensiva, tratando de maquillar el resultado en los minutos finales.

Más allá del marcador, el encuentro también tuvo un componente emocional para el conjunto coruñés, que afrontaba el duelo con la necesidad de recuperar sensaciones tras su último tropiezo y con el objetivo de reivindicarse ante su afición. La respuesta fue contundente: 105 puntos y una actuación que refuerza su condición de candidato firme al ascenso.
En definitiva, victoria sólida y convincente del Leyma Coruña, que reafirma su liderato con una exhibición ofensiva y un control total del juego, mientras que Grupo Ureta Tizona, competitivo en el arranque pero superado con el paso de los minutos, se marcha de una de las pistas más exigentes de la categoría con una derrota que no empaña su capacidad de lucha, pero sí evidencia la exigencia del nivel competitivo del líder.





