Patrick Beverley, base con una amplia trayectoria en la NBA, ha firmado por PAOK con la sombra de la sospecha de una acusación por agresión.

Tras doce años en la mejor liga del mundo afronta una aventura en Europa mientras se enfrenta a una grave acusación por agresión en Houston, y lo hará en Grecia donde ya jugó hace 15 años si supera el reconocimiento médico pertinente.

El jugador ya sabe lo que es jugar en Europa donde estuvo en las filas del Dnipro, Olympiacos y Spartak de San Petersburgo además de haber firmado el año pasado por el potente proyecto del Hapoel Tel Aviv.

Su rendimiento con los macabeos fue bueno hasta que salió en febrero, con unos promedios en la EuroCup de 10,7 puntos, 4,1 rebotes y 4,6 asistencias. Su etapa en la NBA tuvo su mejor versión en los Rockets entre el 2013 y el 2017 y luego en los Clippers donde estuvo cuatro años, siendo incluido en el Mejor Equipo Defensivo en su primer año en Los Ángeles.

Con más de 650 partidos en la NBA decidió emprender de nuevo la aventura en Europa primero en Hapoel y ahora en las filas del PAOK con la sombra de ese incidente ocurrido en Houston el pasado noviembre en el que fue arrestado por presunta agresión a su propia hermana de 15 años.