El Obradoiro vivió una de esas noches que se recuerdan durante toda la temporada. Lluvia fuera, tensión dentro y un partido que tuvo absolutamente de todo, retraso inesperado, rachas imposibles, errores decisivos y un héroe indiscutible llamado Micah Speight.

Un inicio accidentado… y frío

La tarde ya arrancó con sobresalto. A falta de minutos para el salto inicial, el aro cedió y obligó a retrasar el comienzo casi media hora. Jugadores volviendo a calentar, operarios trabajando a contrarreloj y el público alternando paciencia con curiosidad. Cuando por fin rodó el balón, el ambiente ya estaba cargado.

Menorca, en plena dinámica positiva, salió mucho más enchufado. Movían el balón con soltura y castigaban desde el perímetro sin piedad. Vicedo abrió la veda y los visitantes comenzaron a martillear desde el triple. Obradoiro, espeso y con poca chispa, sobrevivía gracias al trabajo interior de Dos Anjos, pero la sensación era que los isleños mandaban con autoridad.

Un parcial local al final del primer cuarto evitó que la brecha fuera mayor, pero el guion estaba claro,Menorca jugaba cómodo y con confianza.

Foto:OBRADOIROCAB

Intercambio de golpes antes del descanso

El segundo cuarto fue un intercambio constante. Cada canasta encontraba respuesta inmediata. McFadden asumía galones para los visitantes, mientras que Speight empezaba a dejar señales de lo que vendría después.

Obradoiro apostó por quintetos grandes para frenar el vendaval exterior, pero los baleares seguían encontrando lanzamientos liberados. Diez triples antes del descanso explicaban por sí solos el 42-47 con el que se llegó al intermedio. Los locales se marchaban al vestuario con la sensación de estar siempre a remolque.

Speight cambia la inercia

Tras el descanso, el partido mantuvo el mismo pulso. Menorca castigaba cada desajuste y Zubriggen hacía daño atacando el aro. Obradoiro, además, desperdiciaba demasiados tiros libres, un detalle que podía resultar fatal en un final apretado.

Entonces apareció Speight de verdad.

El base estadounidense asumió el mando sin complejos. Dos triples casi consecutivos levantaron a Sar y encendieron a sus compañeros. Quintela aportó velocidad en transición y la defensa local subió varios escalones. De repente, el partido ya no era cómodo para Menorca.

El último cuarto fue una batalla mental. Obradoiro logró su mayor ventaja tras varios minutos de defensa intensa y contraataques certeros. Parecía que el encuentro por fin caía del lado gallego, pero Lobo emergió en el momento más delicado para igualarlo a falta de segundos.

Kravic tuvo el tiro para evitar la prórroga, pero el gancho no entró. Otra vez tocaba sufrir cinco minutos más.

Prórroga de corazón y carácter

El tiempo extra arrancó con intercambio de errores y tensión máxima. Las faltas empezaban a condicionar decisiones en ambos banquillos. Menorca volvió a adelantarse y el silencio se hizo por un instante en Sar.

Y otra vez, Speight.

Con sangre fría, clavó un triple que devolvió la ventaja y desató la locura en la grada. A partir de ahí, el partido entró en terreno emocional,técnicas, protestas y la expulsión de Javier Zamora terminaron de inclinar la balanza.

Obradoiro supo gestionar mejor los últimos ataques. Desde la línea de personal y con la serenidad que da tener al jugador más inspirado sobre el parqué, cerró un duelo que se había convertido en un auténtico pulso de resistencia.

Un triunfo de los que marcan

El 100-86 final reflejó la igualdad y el desgaste de ambos equipos. Menorca demostró carácter, acierto exterior y personalidad para competir en una pista exigente. Pero en las noches grandes siempre surge alguien distinto.

Micah Speight firmó 31 puntos y siete triples, pero más allá de los números, fue el sostén emocional de su equipo cuando peor pintaban las cosas. Lideró, asumió y decidió.

En una jornada intersemanal marcada por la lluvia y el retraso inicial, Sar volvió a ser decisivo. Y Obradoiro, tras una batalla de más de dos horas, sigue aferrado a la pelea.

Ficha Técnica:

Monbus Obradoiro 100 (19/23/24/10/24): Leo Westermann (3), Alex Barcello (12), Yunio Barrueta (12), Alex Galán (3), Felipe dos Anjos (13) – quinteto inicial – Micah Speight (31), Denzel Andersson (7), Dejan Kravić (4), Travis Munnings (3), Diogo Brito (10),  Sergi Quintela (2).

Hestia Menorca 86 (22/25/20/9/10): Fernando Zurbriggen (18), Jaume Lobo (11), Adams Sola (6), Edgar Vicedo (14), Fynn Schott (-) – quinteto inicial – Jalen Cone (-), Nico Galette (-), Spencer Littleson (6), Thad McFadden (17), Emmanuel Wembi (11), Víctor Arteaga (3).

Declaraciones Post Partido: