Valencia Basket es líder de la Euroliga y si ya Marc nos trajo la crónica del partido, nuestro seguidor de Partizan, Bernat nos trae su visión propia de un partido que supone el liderato de los valencianos.

Si cuando empezó este 2025 se le hubiera preguntado a la afición taronja si veía a Valencia Basket líder de la Euroliga al término del año, pocos lo habrían creído. Pero lo que está construyendo Valencia es el resultado de un trabajo de años: confianza en un proyecto sólido, liderazgo de uno de los mejores entrenadores del baloncesto español como Pedro Martínez y una apuesta decidida de Juan Roig por posicionar la ciudad no solo como referencia deportiva, sino también como gran sede de eventos, con el espectacular Roig Arena como eje central de ese crecimiento.

Conviene repetirlo: Valencia Basket termina el año como líder de la Euroliga, empatado con su archienemigo en las semifinales de la EuroCup pasada, el Hapoel Tel Aviv.

Todo ello tras una jornada 19 que enfrentaba a los taronja con el Partizan de Joan Peñarroya. El encuentro comenzó de manera sorprendente, con superioridad del conjunto serbio gracias a la inspiración de Sterling Brown y a un incansable Isaac Bonga, que acabaría siendo el jugador más importante del equipo belgradense.

Valencia fue entrando poco a poco en el partido desde el trabajo: el impacto de Jaime Pradilla en ambos lados de la cancha, la anotación a cuentagotas pero constante de Badio, la fiabilidad habitual de Reuvers y un Darius Thompson que elevó su nivel en la segunda mitad, equilibraron el encuentro ante el buen acierto exterior del conjunto de Peñarroya.

El Partizan ofrecía una imagen totalmente distinta a la de jornadas anteriores: mucho más sólido en defensa, compartiendo mejor el balón y compitiendo con personalidad. Una clara mejoría de los serbios que, sin embargo, fue diluyéndose conforme avanzaba el partido.

La defensa de Valencia —especialmente la de Kameron Taylor— terminó por secar al recién llegado Cameron Payne. Nick Calathes, sin anotar, asumió el peso creativo y lideró a los suyos con 6 asistencias, pero no fue suficiente ante el empuje final del conjunto local, con un Jean Montero decisivo y un Jaime Pradilla dominante en los minutos finales.

El resultado (86–73) refleja la fortaleza del líder, pero también deja señales positivas para un Partizan que, por fin, empieza a mostrar el camino de la reconstrucción.