Álex Hernández ha puesto fin a su carrera como jugador profesional antes de lo que él hubiera querido. Una lesión en la muñeca ha precipitado su adiós a los 36 años, tras una carrera donde ha dejado huella en los clubes por los que ha pasado.

Desde el San José de la Vega hasta el Leyma Coruña, su aportación desde la dirección de juego a todos los equipos por donde ha pasado demuestran que estamos ante un jugador que ha tenido una brillante trayectoria en nuestro baloncesto.

Repasamos con él como se siente en estos días posteriores a oficializar su adiós a las canchas y ver que retos tiene por delante un enamorado del baloncesto como él.

Juan Antonio Rodríguez (JA) – ¿Qué tal Álex? ¿Cómo estás?

Álex Hernández (A) – Buenas Juan. Muy bien y encantado de atender a vuestra entrevista.

JA – Has anunciado tu retirada esta semana. ¿Cómo se gestiona ese momento tan importante en la carrera de un jugador? ¿En qué momento se decide que ha llegado la hora?

A – El momento de la retirada es un momento complejo en la vida de cualquier jugador profesional. A día de hoy me siento agradecido, abrumado e incluso sorprendido por tantas muestras de cariño y respeto que he recibido estos días.

En mi caso ha venido motivado por una lesión de final de la temporada pasada en la muñeca de la que me operé y haciendo la rehabilitación y tras las revisiones el médico me comentó que tendría que retirarme por verse afectado un ligamento importante para jugar a baloncesto. En ese momento empiezas a asimilar que llega el final de mi carrera que ya era consciente que no era algo eterno

JA – Lo dejas en un momento en que tu anterior está luchando por subir a Liga Endesa. ¿Cómo ves sus opciones y cómo ves esta primera FEB tan competitiva?

A – Ya desde verano no formaba parte de la plantilla de Leyma Coruña pero lo estoy viviendo como un aficionado más. Mis hijos juegan en la cantera del club y junto a mi familia somos aficionados del club disfrutando los partidos desde la grada. Ojalá el equipo pueda volver a la Liga Endesa porque se lo merecen.

JA – ¿Crees que las lesiones te han lastrado un poco el poder haber dado más en tu carrera? ¿Qué lleva a un deportista a llevar al límite su esfuerzo para lograr su sueño?

A- No me gusta lamentarme y creo que las lesiones me ha respetado bastante. He sido muy metódico y he trabajado siempre la prevención de lesiones pero hay cosas que no se pueden controlar. Me retiro sin haber tenido una lesión muscular y no me perdido partidos o entrenos por lesiones de ese tipo.

Si que en el tramo final de mi carrera he tenido dos lesiones muy graves como la lesión de rodilla donde me rompí ligamento cruzados y meniscos de la que conseguí recuperarme y volver y ahora esta última lesión en la muñeca que ha provocado que me tenga que retirar.

En mis inicios si que tuve que lidiar con molestias en mi etapa en Manresa, pero he dado todo lo posible siempre y es común en los profesionales el jugar con dolor.

JA – Muchos te recuerdan por tu paso por el Barça. Llegas con 15 años. ¿Cómo surge esta opción y cual es tu mejor recuerdo de esa etapa?

A – La opción del Barça surge tras jugar en el San José de la Vega, un club de Murcia donde la cantera se trabaja mucho y luchábamos por ganar la liga de la Región de Murcia y en mi año de cadete de primer año, era prácticamente el único jugador de la selección de esa edad que no estaba en una cantera de los equipos ACB.

Eso llamó la atención de varios equipos que me contactaron y entre ellos estaba el Barça. Jugando en un torneo en Catalunya el Barça nos invitó a conocer la Masía y su proyecto de cantera que visité junto a mi padre y hermano y consideramos que era una gran oportunidad que gracias al apoyo de mis padres tiramos adelante, junto con el apoyo de mi anterior club.

JA – En estos años de carrera cuál crees que ha sido tu mejor momento como profesional?

A – Mi mejor momento podría ser mi etapa aquí en Coruña donde logramos el ascenso histórico a Liga Endesa tras un proceso de crecimiento del club y de su masa social, dando una gran importancia al baloncesto en A Coruña. Es algo que he vivido desde dentro.

Me quiero acordar también de la etapa en Manresa, cuando nos salvamos en la temporada 2014-2015 ganando en el campo del Real Madrid. Era una victoria necesaria para no bajar a LEB y que podría haber sido muy trágico para la viabilidad del club gracias al liderato en el banquillo de Pedro Martínez. Como capitán sabía lo que estaba en juego y ese campanazo nos ayudó a seguir en la ACB.

JA – Has tenido varias aventuras en el extranjero. ¿Qué te han aportado y qué crees que has aportado en Lituania y Polonia?

A – Tengo muy buen recuerdo y me siento muy orgulloso porque fue una decisión que me costó muchísimo de tomar. Me fui con mi mujer y tenemos un gran recuerdo sobre todo de nuestra experiencia en Lituania, donde fuimos con la mente abierta para adaptarnos lo antes posible a la cultura dentro y fuera de la cancha.

Me encontré muy a gusto dentro de la cancha con la confianza de todos y a pesar de tener luego ofertas de España decidí quedarme en la Liga porque me sentía muy respetado por los rivales.

En la segunda temporada, en enero tuve la opción de irme a Polonia pensando que era la mejor opción pero a la larga la adaptación me costó mucho más a pesar de ir al equipo campeón, luchar por revalidar el título y jugar competición europea. Tras caer en Champions League por Mónaco y caer en la Copa los meses finales en Polonia no fueron fáciles, pero guardo buen recuerdo a pesar de todo.

JA – Manresa ha sido otro de los sitios donde has dejado huella. ¿Qué tiene esa ciudad y club para que jugadores nacionales den su mejor rendimiento como pasó en tu caso?

A – Manresa ha sido un sitio muy importante para mi. Estuve seis años, en un club que hace las cosas muy bien, un sitio de baloncesto. Allí me tocó vivir momentos muy buenos y otros más complicados pero me ayudaron siempre mucho para desarrollarme como persona y como jugador.

Es un club al que siempre le deseo lo mejor y me alegro del gran momento que están viviendo, tras haber pasado por momentos complicados como el que comentaba de la salvación en Madrid o el siguiente año que nos salvamos en campo de Baskonia.

JA – En tu comunicado das las gracias a tu pareja. ¿Cómo de importante es tener una persona que acompaña a un deportista en su día a día?

A – Mi pareja ha sido alguien fundamental para mi. Me ha ayudado mucho en mi carrera a relativizar, me comprende como me encuentro y me siento, incluso mejor que yo. Tenerla a mi lado ha sido de gran ayuda y le agradezco los sacrificios que ha hecho a lo largo de los años para acompañarme en esta aventura profesional.

JA – Ahora empieza una nueva etapa de tu vida. Durante el periodo de decidir tu retirada te has preparado para esta nueva vida? ¿Te has tenido que reinventar mucho o tenías claro qué hacer?

A – Si, empieza una nueva etapa, de la que tengo muchas ganas y que he tenido muy presente desde pequeño gracias a mis padres. Tenía que estar formado para cuando acabase mi carrera profesional en este caso a los 36 años.

Me gradué en Administración y Dirección de Empresas y lo enfoqué al deporte profesional y más específicamente al baloncesto. Hice un Máster de Dirección Deportiva de Baloncesto, me saqué todos los cursos de entrenador que es algo que me apasiona y ahora he terminado un Máster de Dirección y Gestión de Entidades Deportivas.

La formación me ha ayudado a vivir el baloncesto de una mejor manera como jugador y ahora espero estar preparado para los retos que se me presenten.