Sobre Sergio De Larrea y el Draft NBA hay varios factores que conviene tener en cuenta.

El base vallisoletano ha seguido dando pasos adelante en su progresión y, a día de hoy, lo más normal es que mantenga su candidatura al Draft de 2026. A diferencia de la pasada temporada, cuando desmintió rápidamente cualquier posibilidad de presentarse, en esta ocasión no ha cerrado la puerta en ningún momento. Además, recientemente ha firmado con la prestigiosa agencia de representación estadounidense CAA, un movimiento que suele interpretarse como una clara apuesta por explorar sus opciones de dar el salto a la NBA.

Sin embargo, la decisión todavía no es definitiva. De Larrea tiene hasta el sábado para retirar su candidatura y, aunque ahora mismo parece un escenario poco probable, existen varios argumentos que podrían llevarle a aplazar su salto un año más.

El primero es el enorme nivel del Draft de 2026. Numerosos analistas lo consideran una de las generaciones con más talento de los últimos años, lo que incrementa notablemente la competencia por los puestos de primera ronda. En una edición con menos profundidad, De Larrea tendría más opciones de asentarse entre las treinta primeras elecciones.

Otro aspecto importante es su ausencia en el Draft Combine, una cita clave para las franquicias NBA. El jugador de Valencia Basket no pudo acudir debido a que se encontraba disputando la serie de Euroliga frente a Panathinaikos. La importancia de este evento es evidente, jugadores como Aday Mara han mejorado considerablemente su posición en las previsiones tras sus actuaciones en Chicago ante ejecutivos y ojeadores de la liga.

Todo ello ha provocado que las principales predicciones especializadas sitúen actualmente a De Larrea en la segunda ronda. Tanto ESPN como CBS lo colocan fuera de las treinta primeras elecciones. Precisamente una de las franquicias que más interés ha mostrado en su perfil, los Boston Celtics, disponen tanto del pick 27 de la primera ronda como del pick 40 de la segunda.

Y ahí radica una diferencia fundamental. Los jugadores seleccionados en primera ronda cuentan con un contrato garantizado bajo la escala salarial de rookies de la NBA. Dependiendo de la posición elegida, estos acuerdos pueden oscilar entre aproximadamente 13,4 millones de dólares para el número uno del Draft y cerca de 2,4 millones para el pick 30 en su primera temporada, además de asegurar una importante protección contractual. En segunda ronda, sin embargo, desaparece esa garantía. Son las franquicias las que negocian libremente las condiciones, pudiendo ofrecer contratos totalmente garantizados, parcialmente garantizados o incluso acuerdos two-way.

El propio De Larrea ha reconocido en varias ocasiones que solo dará el salto si siente que una franquicia apuesta realmente por él, una declaración que puede interpretarse como la importancia que concede a ser elegido en una posición que refleje una fuerte confianza en su potencial.

Por todo ello, aunque a día de hoy parezca complicado, no sería en absoluto descartable que decidiera continuar una temporada más en Valencia Basket. El Draft de 2027 se presenta, en principio, con una menor concentración de talento y, además, las posibles salidas de jugadores como Darius Thompson o Jean Montero podrían abrirle más minutos y protagonismo. Un escenario que le permitiría llegar a la NBA dentro de un año con un cartel todavía más alto y mayores opciones de convertirse en una elección de primera ronda.