
El San Pablo Burgos continúa completando una de las plantillas más ilusionantes para su regreso a Europa. La última pieza presentada por el conjunto burgalés es Dusan Radosavljevic, un jugador serbio de 24 años y 2,01 metros que llega procedente del FMP SoccerBet tras firmar la mejor temporada de su carrera en la Liga ABA. Aunque sobre el papel aparece como alero, su versatilidad le permite desempeñarse también como ala-pívot, una cualidad que ha pesado mucho en la decisión de Porfi Fisac, siempre partidario de contar con jugadores capaces de adaptarse a distintos roles dentro del mismo partido.
Formado en la cantera del Estrella Roja de Belgrado, Radosavljevic ha seguido una progresión constante desde sus primeros pasos en el baloncesto profesional. Tras adquirir experiencia en Metalac, Dynamic y Mladost MaxBet, dio un importante salto con Spartak Subotica antes de consolidarse en el FMP SoccerBet, uno de los equipos más competitivos de Serbia. Allí disputó una exigente Liga ABA en la que promedió 9,8 puntos, 4,1 rebotes y 2,8 asistencias en poco más de 21 minutos por encuentro, cifras que reflejan a un jugador con capacidad para producir en diferentes facetas del juego.
Su evolución no se explica únicamente por los números. Radosavljevic es un jugador que entiende muy bien el baloncesto colectivo. Tiene facilidad para jugar de cara al aro, atacar desde el bote cuando encuentra una ventaja y encontrar al compañero liberado, algo poco habitual en jugadores de su tamaño. Sus casi tres asistencias por partido hablan de un perfil generoso con el balón y de una buena lectura del juego, aspectos muy valorados por un entrenador como Porfi Fisac.
En ataque destaca por su movilidad y por su capacidad para correr la pista. Se siente cómodo participando en transiciones, atacando espacios y jugando situaciones de mano a mano. No necesita monopolizar el balón para tener impacto y sabe adaptarse a diferentes contextos ofensivos. Su tiro exterior todavía presenta margen de mejora, como demuestra su 25,5 % desde la línea de tres durante la última temporada en la Liga ABA, pero sí es un jugador al que las defensas deben respetar cuando recibe liberado. Su mecánica es correcta y, con continuidad y confianza, es un apartado de su juego que todavía puede crecer.
En defensa aporta energía, movilidad y capacidad para cambiar asignaciones. No es un especialista en la intimidación, pero sí un jugador muy activo, capaz de defender varias posiciones gracias a su agilidad y compromiso. Esa polivalencia resulta especialmente valiosa en el baloncesto actual, donde las defensas cambian constantemente y los entrenadores buscan quintetos versátiles.
Un perfil que encaja en la idea de Porfi Fisac
La llegada del serbio cobra todavía más sentido al observar la plantilla que está construyendo el San Pablo Burgos. En la dirección del juego estarán DJ Steward y Ziga Samar, dos bases con perfiles diferentes pero capaces de generar ventajas con balón. En el perímetro aparecen anotadores y defensores de primer nivel como Chase Audige y Retin Obasohan, mientras que en las alas se unen la experiencia de Pablo Almazán y el enorme talento de Vlatko Cancar.
En ese contexto, Radosavljevic no llega para ser la gran estrella ofensiva del equipo, sino para convertirse en una pieza que permita conectar todas esas individualidades. Su capacidad para mover el balón, ocupar diferentes posiciones y asumir distintos emparejamientos defensivos puede darle un enorme equilibrio a los quintetos de Porfi Fisac.
En el juego interior compartirá minutos con dos perfiles muy distintos. Christian Sengfelder aporta amenaza desde el exterior, experiencia europea y capacidad para abrir la pista, mientras que Balsa Koprivica y Rubén Guerrero representan la presencia física cerca del aro, el rebote y la intimidación. Esa combinación permitirá al técnico burgalés utilizar a Radosavljevic tanto como alero alto en quintetos grandes como ejerciendo de ala-pívot en formaciones más móviles.
Además, el equipo todavía no está completamente cerrado. El club tiene pendiente la presentación oficial de Raúl Lobaco, que ya forma parte del proyecto, y continúa trabajando en la incorporación de un último jugador que complete la plantilla. A ello se suma la presencia del joven Joaquín Taboada, que contará con ficha U22 y seguirá creciendo bajo la disciplina del primer equipo, aportando profundidad y minutos de calidad cuando sea necesario.
Un jugador en plena evolución
Con apenas 24 años, Radosavljevic llega probablemente en el mejor momento de su carrera. Cada temporada ha supuesto un paso adelante en su evolución y la pasada campaña confirmó que puede competir con garantías en una de las ligas más duras de Europa. Su crecimiento en la Liga ABA y su rendimiento en los playoffs de la liga serbia, donde elevó sus prestaciones hasta los 10,8 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, invitan a pensar que todavía tiene margen para seguir desarrollándose.
El San Pablo Burgos incorpora así a un jugador que encaja perfectamente en la filosofía de Porfi Fisac: intenso, trabajador, solidario y con capacidad para adaptarse a diferentes situaciones tácticas. Quizá no sea el fichaje más mediático del verano, pero sí uno de esos jugadores que suelen adquirir un enorme valor a medida que avanza la temporada.
Con una plantilla cada vez más compensada y a la espera de completar las dos últimas piezas del puzle, el conjunto burgalés sigue construyendo un equipo profundo, físico y versátil para afrontar el exigente reto de competir simultáneamente en la Liga Endesa y la EuroCup.





