
El Recoletas Salud San Pablo Burgos volvió a sentir el baloncesto europeo en el Coliseum y lo hizo de la mejor manera posible: con una victoria. El conjunto de Porfi Fisac superó al KK Cedevita Olimpija por 85-81 en un estreno de máxima exigencia, un partido de alternativas constantes en el que los burgaleses tuvieron que mantener la cabeza fría hasta los últimos segundos para conseguir inaugurar con triunfo su regreso a la competición continental.
El Coliseum respondió a la llamada de Europa con 6.451 espectadores en las gradas y una atmósfera especial desde antes de que el balón se pusiera en juego. Incluso hubo que esperar 25 minutos más de lo previsto para comenzar el encuentro debido a un problema técnico con la bocina de posesión. Una espera que no apagó la ilusión de una afición que llevaba tiempo esperando volver a vivir noches europeas en Burgos. Por lo que cuando comenzó el partido, el San Pablo salió dispuesto a dejar claro que no quería que el regreso continental fuera una simple celebración. Quería ganar.
Los burgaleses encontraron pronto buenas situaciones ofensivas y comenzaron mandando en el marcador. El 9-8 inicial dio paso a un parcial de 9-2 que permitió al equipo de Fisac escaparse hasta el 18-10, máxima diferencia hasta ese momento. El Cedevita, sin embargo, demostró rápidamente que no había viajado a Burgos para ejercer de comparsa y reaccionó para reducir la distancia.
El partido entró entonces en una dinámica de intercambio de golpes que acabaría siendo una constante durante toda la noche. El San Pablo consiguió cerrar el primer cuarto por delante, 25-21, después de diez minutos en los que el equipo mostró agresividad ofensiva y capacidad para encontrar diferentes vías de anotación.
El segundo cuarto comenzó con otro impulso burgalés. Un parcial de 8-0 elevó la ventaja hasta los doce puntos, 37-25, obligando a Zvezdan Mitrovic a detener el encuentro. Parecía que el San Pablo podía comenzar a tomar el control definitivo, pero el tiempo muerto cambió la dinámica.
El Cedevita respondió con un contundente 0-8 y volvió a meterse de lleno en el partido. Los eslovenos castigaban cualquier desconexión y obligaban a los burgaleses a trabajar cada posesión. En ese momento apareció DJ Steward, que comenzó a asumir protagonismo ofensivo, mientras Raúl Lobaco también encontraba el camino hacia el aro.
El San Pablo consiguió llegar al descanso con una mínima ventaja: 43-42. Doce puntos habían llegado a separar a ambos equipos, pero los visitantes habían conseguido borrar prácticamente toda la diferencia. Europa exigía ya una versión madura del equipo burgalés.
Y el tercer cuarto confirmó que la noche iba a ser larga. El Cedevita golpeó primero y se puso por delante, 43-44. A partir de ahí, ninguno de los dos equipos consiguió imponer claramente su ritmo. El encuentro entró en una batalla de posesiones, defensas y pequeños parciales. El San Pablo trataba de abrir hueco, pero cada intento encontraba respuesta.
Christian Sengfelder adquirió protagonismo en este tramo y sus puntos permitieron a los locales volver a colocarse por delante, 56-50. Pero Rihards Lomazs se convirtió en una auténtica amenaza para la defensa burgalesa y mantuvo al Cedevita dentro del partido. Por lo que al final del tercer periodo, todo seguía por decidir: 60-59.
El último cuarto fue exactamente lo que prometía el marcador: tensión, igualdad y una grada completamente metida en el partido. El San Pablo consiguió conservar una pequeña ventaja, 65-63, y posteriormente volvió a abrir una brecha de cuatro puntos, 71-68. Pero el Cedevita no se rendía.
Los burgaleses parecían tener el partido controlado cuando alcanzaron el 78-74, pero los visitantes respondieron con un 0-5 que dio la vuelta al marcador. El 78-79 puso al San Pablo contra las cuerdas cuando apenas quedaban minutos para el final. Y ahí apareció el carácter.
El equipo de Porfi Fisac respondió inmediatamente. La defensa permitió recuperar el control y, en el momento en el que más quemaba el balón, DJ Steward asumió la responsabilidad. El base estadounidense clavó un triple que colocó el 83-79 en el marcador y levantó al Coliseum. Fue uno de esos lanzamientos que explican por qué el baloncesto también se juega con personalidad. Steward no dudó, recibió y convirtió cuando el partido más lo necesitaba.
El Cedevita todavía tuvo tiempo para intentarlo, pero el San Pablo ya no dejó escapar la oportunidad. Los burgaleses gestionaron los últimos segundos con la serenidad necesaria y terminaron sellando el 85-81. Europa volvía a Burgos y Burgos respondía con una victoria.
DJ Steward terminó como máximo anotador local con 22 puntos y 26 de valoración, siendo además protagonista directo en el desenlace. Christian Sengfelder aportó 14 puntos, mientras Sekou Doumbouya firmó 11 puntos y 10 rebotes. Chase Audige sumó 10 puntos y Raúl Lobaco terminó con 9.
En el conjunto esloveno, Matthew Hurt y Rihards Lomazs fueron los grandes problemas para la defensa burgalesa, ambos con 20 y 22 puntos respectivamente.




