El Kosner Baskonia vence al iLERNA Lleida por 93 a 98, en un partido donde los vitorianos controlaron el marcador en todo momento de la mano de Kobi Simmons (25 pts) y tan solo un estelar James Batemon (29 pts) fue capaz de distorsionar un partido que parecía repetirse para los bordeus.

El encuentro arrancó con 10 minutos de retraso debido a problemas de realización televisiva. Aun así, el templo bordeus, no se apagó ni un solo instante, con una animación del más alto nivel y expectante al cambio de «chip» de los de Gerard Encuentra, respecto al mal inicio de estos, en el inicio de la temporada.

Por su parte, los de Perasovic comenzaron el encuentro anotando hasta 21 puntos sin fallo, un impecable acierto que les permitió liderar el partido con una ventaja por encima de los 10 puntos. Por contra, el Lleida contrarrestó el gran inicio de los vitorianos, dándole al Barris Nord argumentos para apoyar al equipo, con la energía que se le exigía y con el sello de identidad de Gerard: el contraataque, las transiciones con inversión y las defensas agresivas y trabajadas.

Los bordeus se fueron encontrando cómodos, de la mano de un resurgido John Shurna y un extramotivado Zacharie Perrin, con el Baskonia echándole un ojo al francés en este inicio de curso. De esta manera, los ilerdenses mantenían el marcador más ajustado de lo que lo habían hecho en las anteriores jornadas.

Aun así, los azulgranas no perdieron el norte y supieron volver a generar una buena renta en el electrónico a pesar de algunos buenos parciales del Lleida, dañados por los fantasmas en defensa, a pesar de los ajustes tácticos en el pick and roll, como único aspecto positivo.

Kobi Simmons lideraba a un Baskonia resurgido y trabajador, para irse del marcador por 15 puntos de ventaja donde solo un inspirado y agresivo Zach Perrin, con 8 puntos en el segundo cuarto, evitaba un desastre mayor a la media parte (39-54).

En el descanso, se vivió una situación, como mínimo poco habitual en el Barris Nord, y es que la afición bordeus mostro su soberanía con una pitada al equipo, mostrando su descontento general y la preocupación de los leridanos.

En la reanudación del «match», las sensaciones se repitieron, los de Perasovic siguieron manteniendo la compostura pese a las bajas, controlando una ventaja cada vez más cómoda con un joven Joksimovic al mando del ataque vasco.

Gerard Encuentra tuvo que parar el partido hasta 2 veces en el tercer cuarto debido a la perdida de competitividad de los suyos tras llegar hasta 22 a bajo. Los ilerdenses mostraron una pequeña reacción defensiva que les permitió salir de nuevo al contraataque y poder generar opciones ofensivamente.

acb Photo / Pol Puertas

En el ultimo cuarto, los de Gerard reaccionaron a base de concentración en defensa pero sobre todo, con la electricidad en ataque de un intratable James Batemon que colocaba una desventaja de tan solo 9 puntos. Batemon actuó de líder tanto espiritual como en cuanto a anotación, llegando hasta los impresionantes 17 puntos en 6 minutos de cuarto (20 al acabarlo), provocando un tiempo muerto de los de Perasovic, despertando a un Barris Nord patas arriba y con ansias de victoria.

En los instantes finales, el Baskonia supo mantener la cabeza fría, para no dejar escapar un partido que parecía llegar a un cara o cruz que Kobi Simmons se encargo de evitar con un triple «clutch» y posteriormente Joksimovic con un mate al contrataque, tras un tapón de Faried al mismo Batemon que despertaban del sueño a los de Lleida.

Tras una solitaria canasta de Hughes y un ultimo fallo de Ejim, el partido moriría con la miel en los labios para los catalanes y con la sensación de haber realizado un partido de oficio para los vascos.