
Baskonia puso este jueves el punto final a su temporada en la Euroliga con una derrota ante el Partizan. En un duelo sin nada en juego para la tabla, los vitorianos no pudieron mantener su imbatibilidad en este mes de abril y cedieron en una de las canchas más calientes de Europa. El equipo acusó la falta de físico en la pintura y la ausencia de Forrest en la dirección, cortando una racha de ocho triunfos consecutivos entre Liga y Europa.
El partido arrancó con errores y poco acierto en estático por ambas partes. Rafa Villar estrenó el marcador para un Baskonia que intentó correr para compensar sus problemas en la zona. Aunque Diakité lideró el inicio visitante, un mal final del primer cuarto permitió al equipo de Joan Peñarroya coger las primeras rentas (26-20).
En el segundo cuarto, la fluidez ofensiva de los de Galbiati desapareció. El equipo abusó de las individualidades y sufrió mucho en defensa ante el ritmo que imponía Calathes y el dominio interior de Jekiri. Solo las acciones de Omoruyi y el acierto de Diakité permitieron al Baskonia seguir vivo al descanso (44-39).
Tras el paso por vestuarios, el panorama no mejoró. El conjunto gasteiztarra estuvo tres minutos sin anotar, aunque un arreón de carácter con un parcial de 0-8 amagó con la remontada. Fue un espejismo: el Partizan castigó la falta de intensidad defensiva azulgrana y el poco uso de las faltas, cerrando el tercer periodo con siete puntos de ventaja (66-59).
En el último asalto, el Baskonia terminó de desinflarse. El desacierto desde la línea de tres y la rápida acumulación de faltas (entrando pronto en bonus) sentenciaron el choque. Carlik Jones aprovechó el desconcierto vitoriano para sentenciar un partido donde el rebote también fue serbio.
A pesar de la derrota, el jugador más destacado fue Diakité, que firmó un partidazo con 20 puntos, 6 rebotes y 28 de valoración. Con este partido por Europa, el vigente campeón de Copa se centra ya en el objetivo real: buscar los Playoffs de la Liga Endesa en el mejor estado de forma posible.




