
Dallas solo ha mantenido en su equipo a Anthony Davis un año, tras el traspaso histórico que acabó con Luka Doncic en los Lakers. Las continuas lesiones de Davis no le han dejado demostrar su valía y por eso los Mavs le han traspasado a Washington Wizards.
El mercado está movido y a la salida de James Harden de Clippers, destino Cleveland Cavaliers se suma esta de Anthony Davis que junto a Dante Exum, D’Angelo Russell y Jaden Hardy hacen las maletas a la capital americana para enrolarse en los Wizards. A cambio los Mavericks reciben a Khris Middleton, AJ Johnson, Marvin Bagley III, Malaki Branham y dos elecciones de primera ronda y tres de segunda del próximo draft.
Es una aventura de tan solo un año en el American Airlines Center que no ha podido rendir al máximo nivel y ha sido más una carga que algo que pudiera aprovechar el equipo para reconstruirse tras la salida de su máxima estrella, Luka Doncic.
De 70 partidos posibles que podría haber jugado con los Mavs, tan solo ha podido jugar 40 y eso para una ficha tan alta como la que supone la de Davis es un lastre. Su edad y su salario ha hecho que se busque una salida y se centren en dar buenos jugadores al que debe ser su nuevo jugador franquicia, Cooper Flagg.
Le queda a Dallas la patata caliente de Kyrie Irving que está lesionado de gravedad y que también tiene un contrato elevado a sus cerca de 34 años y que acaba relación contractual en el 2027. Pase lo que pase con Irving con la salida de David logra 150 millones de dólares en margen salarial para invertir de cara al próximo curso.
Sorprende los movimientos de Washington que ha logrado en este corto periodo de tiempo de traspasos incorporar a Anthony Davis y Trae Young que, si la salud respeta a «la ceja», podrían ser una de las parejas ofensivas más productivas de la actual NBA.




