
La WNBA lleva tiempo negociando entre patronal y jugadoras un acuerdo para un convenio colectivo de la competición y el temor a que la temporada no empezara empezaba a palparse en el ambiente.
Finalmente hay acuerdo después de interminables negociaciones que llevarán a firmar un acuerdo histórico en una liga que tras ello parece que da un salto de calidad importante en un momento clave para la competición.
Las bases apoyan a las jugadoras para que puedan explotar las oportunidades de mercado y puedan obtener réditos económicos acorde a lo que creen que se merecen. Es por ello que se ha adelantado el acuerdo por parte de la periodista Annie Costabile luego refrendado por la comisionada de la NBA Cathy Engelbert.
«Hemos llegado a un acuerdo sobre los elementos clave de un nuevo convenio colectivo”, frase muy esperada por todos los amantes de la WNBA y por las propias jugadoras que llevan tiempo luchando por sus derechos y por mejorar sobre todo sus condiciones salariales.
En Nueva York y de madrugada se ratificó el acuerdo que cierran negociaciones abiertas el pasado mes de octubre. En este 2026 ya se verán mejoras y sin afectar el calendario que hace que la pretemporada empiece el 25 de abril y la temporada el 8 de mayo.
La presidenta del sindicado Nneka Ogwumike, estuvo acompañada de las jugadoras Brenna Stewart, Alysha Clark, Napheesa Collier y Briana Turner, junto a Kelsey Plum que estaba presente en el PreMundial donde USA ha salido invicto.
La presidenta, Ogwumike ha dicho: “Por primera vez los salarios de las jugadoras estarán vinculados a una parte realmente significativa de los ingresos de la Liga, lo que impulsa un crecimiento exponencial del tope salarial, aumenta la compensación promedio por encima del medio millón de dólares y eleva el estándar profesional en instalaciones y personal. Se fortalece la jubilación y amplían los recursos para la planificación familiar. Redefine lo que significa ser un profesional en la WNBA”.
Entre las mejoras está que un porcentaje de ingresos que ronda el 20% irá para las jugadoras y la media por contrato será de 570.000 dólares cuando antes era de 120.000. El mínimo exigido será de 300.000 y el supermáximo será de 1.400.000 dólares en lo que se espera que haya un incremento importante de los salarios.
Ahora falta que se plasmen estos acuerdos oficialmente y se lance el balón al aire para empezar una nueva temporada que será histórica en la WNBA.




