Marcelo Nicola llegó al banquillo de un histórico del baloncesto italiano y europeo como Treviso con la misión de salvarle y no era nada fácil pero lo ha conseguido.

Su llegada cambió la dinámica de un equipo que tenía muy mala pinta y en la penúltima jornada de la liga italiana ha confirmado una salvación que para muchos parecía imposible.

Pero algo que sucede más de lo que la gente cree y es que quien pasa por los micrófonos de Campoatrás obtiene el éxito, se ha producido con el técnico argentino en un equipo que conocía a la perfección y que ha logrado mantener en la máxima categoría del baloncesto italiano.

Cuando Nicola llegó al equipo era último en la clasificación con dos victorias en doce partidos. En ese momento se pidió ayuda a un viejo conocido que ya estuvo en la entidad como jugador y también como entrenador.

Formó parte de la histórica Benetton Treviso entre 1998 y 2004 con quien llegó a una final de Euroliga y levantó una Copa Saporta como títulos más importantes, además de numerosos trofeos en el país transalpino.

Ya como entrenador, Nicola contaba con experiencia en distintas ligas europeas, incluyendo equipos como Murcia, Rytas, Forli, Gipuzcoa y Scafati. Su llegada a Treviso no solo significó un desafío deportivo, sino también un regreso emocional a una institución con la que mantiene un fuerte vínculo, convirtiéndose además en uno de los pocos entrenadores argentinos en ligas de primer nivel en Europa.

La mano de Marcelo se ha notado sacando lo mejor de sus jugadores y asegurando la presencia del club en la Serie A con una espectacular serie de seis triunfos en los últimos siete partidos, logrando importantes victorias contra rivales directos.

Pocas veces se vivirá una remontada como tal y nosotros nos alegramos por el bueno de Marcelo y por un histórico como Treviso.