En una fría tarde de invierno de Santiago de Compostela, el Multiusos Fontes do Sar fue escenario del choque correspondiente a la jornada 17 entre Monbus Obradoiro y HLA Lucentum Alicante. Un duelo con aroma a reivindicación, con ambos conjuntos necesitados de victoria tras caer en la jornada anterior y con objetivos bien definidos: los de Diego Epifanio no querían perder comba respecto al Leyma Coruña, mientras que el equipo dirigido por Rubén Perelló buscaba consolidarse en la zona noble de la clasificación.

La intensidad fue máxima desde el salto inicial y, tras cuarenta minutos de pelea, fue el conjunto gallego el que acabó imponiéndose gracias a un sólido último cuarto y al acierto desde la línea de tres puntos.

Inicio frío

El Obradoiro presentó de inicio un quinteto condicionado por la baja de Andersson, con Etxeguren entrando en el cinco inicial junto a Westermann, Barcello, Barrueta y Dos Anjos. Sin embargo, el frío también se coló en la pista y congeló el ataque local. Los compostelanos se mostraron espesos, sin fluidez ofensiva y con el perímetro cerrado (0/4 en triples), dependiendo casi en exclusiva del juego interior de Dos Anjos para sumar puntos. En el otro lado, un Alicante muy enchufado, liderado por Richardson, castigaba desde el exterior con un notable acierto (75 % en triples en los primeros compases).

Un triple de Larsen estiró la ventaja visitante hasta el 4-14, lo que obligó a Epifanio a parar el partido con algo más de cinco minutos por jugar. El tiempo muerto surtió efecto: el Obra subió líneas, apretó en defensa y firmó un parcial de 9-0 que le permitió colocarse a un solo punto (13-14). No obstante, Aris apareció desde el perímetro para devolver la calma al conjunto alicantino, que mantuvo el control del juego y cerró el primer cuarto con ventaja (17-24).

De menos a más

El segundo acto arrancó con desacierto en ambos aros, pero el Obradoiro supo sacar rédito desde la intensidad defensiva. Speight asumió galones y lideró un parcial de 7-0 que devolvió las tablas al marcador (24-24), obligando a Perelló a pedir tiempo muerto. El encuentro subió de temperatura, también en la grada, con protestas hacia el trío arbitral.

A mediados del cuarto, los locales comenzaron a mostrar su mejor versión: un tapón de Galán, un triple de Brito y un parcial de 5-2 volvieron a forzar una pausa visitante. El Obra llegó a disponer de una renta de siete puntos (31-24), pero Alicante no perdió la compostura y respondió con buen baloncesto ofensivo. Un triple de Mwema sobre la bocina dejó el marcador en 44-41 al descanso, reflejando la igualdad del choque.

La primera mitad dejó a un Obradoiro claramente de menos a más, creciendo en defensa y encontrando mejores sensaciones ofensivas con el paso de los minutos.

Acción del encuentro entre los jugadores de Obradoiro y Alincante// Foto: ADRIAN BAULDE

Vuelta de vestuarios

El tercer cuarto comenzó con un contratiempo para los locales, ya que Barcello tuvo que retirarse momentáneamente por molestias en la pierna. Fue un periodo marcado por las prisas, las imprecisiones y la escasa anotación. En ese contexto, el Obradoiro se movió con mayor solvencia y, pese a la sequía anotadora, logró abrir brecha con dos puntos de Westermann y un mate de Barrueta que situaron el 54-45, obligando a Alicante a solicitar tiempo muerto a 3:35 del final.

De nuevo, cuando parecía que los gallegos podían romper el partido, un parcial visitante de 3-8, con Mendicote, Mwema y Jordá como protagonistas, estrechó el marcador (57-53) y llevó a Epifanio a detener el juego. El tercer cuarto concluyó con 62-55 y una renta de siete puntos para los locales.

Todo para el final

El último periodo arrancó con un 0-4 de Alicante que encendió las alarmas en Sar (62-58), pero el Obradoiro respondió con personalidad. Galán y Barcello, ya de regreso a pista, clavaron dos triples consecutivos que devolvieron la tranquilidad y ampliaron la ventaja (68-58). A partir de ahí, los gallegos supieron gestionar el ritmo y alcanzaron la máxima diferencia del partido con un 78-62 mediado el cuarto.

Pese a todo, el Lucentum no bajó los brazos y volvió a apretar en el tramo final. Un parcial de 0-5 liderado por Geu obligó a Epifanio a pedir tiempo muerto a dos minutos del final (80-69), decidido a evitar cualquier atisbo de reacción visitante. Los alicantinos lo intentaron hasta el último segundo, pero el Obradoiro supo cerrar el encuentro y selló la victoria por 87-75, que se quedó en Santiago.

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Ficha técnica:

(87) Monbus Obradoiro: Dos Anjos (18), Barcello (16), Westermann (14), Quintela (11), Barrueta (9), Brito (5), Galán (5), Kravic (4), Speight (3), Grela (2), Etxeguren (0), Maseda (0)

(75) HLA Lucentum Alicante: Geu (12), Richardson (12), Polanco (12), Mwema (11), Aris (8), Mendicote (5), Coulibaly (4), Larsen (3), Torres (3), Llorente (0), Tamba (-)

Árbitros: Morales Ruiz, Franquesa Vázquez, Seijo Vázquez

Parciales: 17-24, 27-17, 18-14, 25-20

Incidencias: Partido correspondiente a la 17º jornada de la Primera Feb disputado en el Multiusos Fontes do Sar ante 4944 espectadores.