Hoy charlamos con Quim Gómez. Después de sus dos años como asistente en la Western Michigan University, el entrenador nacido en Sabadell nos atiende para analizar su futuro en Utah State y cómo ve la nueva temporada.

Pistol Soler (P. S.) : Marchaste de Western Michigan University después de dos años como assistant coach y acabas de llegar a Utah State. ¿Cómo y por qué tomas esta decisión?

Quim Gómez (Q. G.) : Hay veces que las decisiones no dependen tanto de uno mismo como de las circunstancias. Tras dos años en Western Michigan, Shane Clipfell decidió retirarse, y eso implicó un cambio completo en el cuerpo técnico. En Estados Unidos es poco habitual que un nuevo head coach mantenga a los asistentes del anterior staff, así que fue un proceso natural. A partir de ahí surgieron varias opciones, pero la propuesta de Utah State y la visión de su entrenador, Wes Brooks, me convencieron completamente.

P. S. : ¿Qué cambios has notado entre ambas universidades, tanto a nivel deportivo como institucional?

Q. G. : Son universidades con contextos muy distintos. Utah State tiene un potencial institucional y deportivo mucho mayor, con una fuerte inversión en el deporte. De hecho, la próxima temporada el programa dejará la Mountain West para entrar en la Pac-12, una de las conferencias más exigentes del país. Eso obliga a elevar los estándares en todos los aspectos. En Western Michigan llegué a un programa consolidado y con un entrenador de larga trayectoria; en Utah State, en cambio, estamos construyendo una nueva cultura desde cero, con un estilo de juego moderno y una plantilla prácticamente renovada. Es un reto enorme, pero también muy motivador: queremos transformar un programa últimamente con un historial perdedor en un equipo muy competitivo que luche por todo.

P. S. : Vuelves a estar rodeado de jugadoras españolas, como Marina Asensio. ¿Tuviste algo que ver en su llegada y cómo es el grupo internacional que habéis formado?

Q. G. : Sí, Marina cumple su segunda temporada consecutiva conmigo en Estados Unidos, aunque nuestra relación deportiva y personal viene de mucho antes. Cuando decidió entrar en el Transfer Portal, recibió muchas ofertas, pero apostó por Utah State por el reto de crecer dentro de un estilo muy particular y por el deseo de liderar en su último año universitario antes de dar el salto profesional.Además, tenemos a Aitana López (Castellón), Paloma Muñoz (Cantabria) y Mirembe Twehamye (Valencia), que aportan frescura y energía en su primera experiencia NCAA. Mirembe será redshirt este año, algo ideal para centrarse en su desarrollo individual. Y no solo eso: contamos también con una jugadora francesa, una noruega, una alemana y una serbia. Esa mezcla cultural e internacional le da al grupo una química muy especial dentro y fuera de la cancha.

La armada española de Utah State :Mirembe Twehamye, Marina Asensio, Paloma Muñoz y Aitana Roselló

P. S. : Respecto a Marina, a quien ya entrenaste antes. ¿Cómo la ves en su último año universitario?

Q. G. : Ver su evolución ha sido un privilegio. En un año ha crecido mucho, no solo técnicamente,sino también en confianza y madurez. Tiene una gran capacidad de tiro, domina el pick and roll y está mejorando en la toma de decisiones a campo abierto y en el nuevo estilo defensivo que exige presionar y arriesgar durante todo el partido. Creo sinceramente que puede ser una de las jugadoras más importantes tanto de nuestro equipo como de la conferencia. Todo dependerá de su control emocional y de seguir creyendo en sí misma,pero está preparada para liderar tanto en este nivel como en los que están por venir.

P. S. : Has trabajado con entrenadores muy diferentes, desde Shane Clipfell a Wes Brooks. ¿Qué destacarías de cada uno?

Q. G. : A Shane le debo muchísimo. Fue quien me abrió las puertas de Estados Unidos y me ayudó a entender un entorno muy distinto al europeo. Su forma de ver el juego era muy cercana a lo que se practica en Europa: mucho pick and roll y toma de decisiones a partir de ahí. Es un entrenador legendario en Western Michigan y el día que se convirtió en el entrenador más ganador de la historia de la universidad, tras derrotar a Bowling Green en una de las canchas más hostiles de América, es uno de mis momentos deportivos más felices. Wes Brooks, por su parte, tiene una visión completamente disruptiva respecto a los del resto del panorama NCAA femenino. Tras pasar por universidades como Michigan, Ohio State o Utah, propone un estilo de ritmo muy alto, un altísimo uso del triple posesiones cortas y un enfoque agresivo en ataque y defensa con presión defensiva 40 minutos.Entrenamos a gran velocidad y buscamos maximizar el desarrollo individual para sostenerse tipo de juego. Es un sistema exigente, pero tremendamente estimulante para los entrenadores y las jugadoras. Los equipos que vengan a Logan a jugar contra nosotros lo van a pasar mal por nuestro estilo y por la altitud de nuestra localización (1.500 metros).

P. S. : ¿Cuál es tu papel dentro del equipo y en qué estás enfocado esta temporada?

Q. S. : Mi función principal sigue siendo el player development, aunque este año también me encargo de las situaciones especiales. Con un cuerpo técnico más amplio, hay una mayor especialización, y eso nos permite profundizar más en cada área. Debido al cambio de paradigma que plantea Coach Brooks, he tenido que adaptar mi metodología: buscamos jugadoras que tiren más, más rápido, que tomen mejores decisiones y sean muy eficientes al atacar la pintura. Todo el trabajo individual está orientado a esos principios.

P. S. :¿Qué tipo de contrato tienes en Utah State? ¿Hay una duración establecida o se renueva año a año?

Q. G. :En la NCAA, solo los head coaches y algunos asistentes principales tienen contratos multianuales. En mi caso, la relación es anual, algo habitual en nuestro rol. Pero no me preocupa la duración, sino el proyecto. Mi foco está en contribuir a que Utah State tenga lamejor temporada posible y en seguir creciendo dentro de este nuevo desafío.

P. S. : Este verano también cambió tu vida personal: te casaste con Nuria y ahora vivís juntos en Utah. ¿Cómo ha sido ese cambio?

Q. G. : Sí, nos casamos el 10 de mayo, después de dos años de relación a distancia entre Estados Unidos y España. Ella ha hecho un gran sacrificio al dejar parte de su vida para venir aquí, yeso me hace estar diariamente agradecido con ella. Logan es un sitio tranquilo, rodeado de naturaleza, y tanto ella como nuestro perro Larry están disfrutando la experiencia. En lo personal, ha sido un cambio muy positivo: ahora tengo un hogar, una rutina más estable… y hasta muebles e internet en casa, cosa que durante dos años no ha pasado, viviendo como un ermitaño del baloncesto. Ha sido, literalmente, una vuelta a la vida normal.

P. S. : Sabemos que algunos amigos te visitan con frecuencia. ¿Qué significan para ti esas visitas?

Q. G. Son muy valiosas. Me ayudan a mantener el vínculo con mis raíces y a desconectar del ritmo tan intenso de la NCAA. Durante los dos años que estuve solo, esas visitas eran un soplo de aire fresco. Ahora, con Nuria aquí, todo es más equilibrado, pero sigo valorando muchísimo cada reencuentro y esos momentos en los que puedo sentirme, por unas horas, de nuevo en casa.

P. S. : Para terminar, ¿qué mensaje te gustaría dejar a la audiencia de “Campo Atrás”?

Q. G. : Simplemente dar las gracias. Primero al equipo de Campo Atrás por su apoyo constante, y también a todos los que seguís el programa en cualquiera de sus formatos. Me encanta participar de vez en cuando porque representa un baloncesto auténtico, independiente, de verdad. Ojalá todos tengamos una gran temporada, dentro y fuera de la cancha.