Valencia Basket firmó un partido para olvidar en el Movistar Arena y salió ampliamente derrotado por un contundente 94-79. Tras un arranque sobresaliente, en el que llegó a dominar por hasta 17 puntos durante los primeros quince minutos, el conjunto taronja se diluyó por completo. La falta de intensidad defensiva y la nula claridad en ataque acabaron condenando a los de Pedro Martínez, que encajan su cuarta derrota en los últimos cinco encuentros y empiezan a generar seria preocupación por las sensaciones transmitidas.

El equipo valenciano llegaba a Madrid con el objetivo de asaltar el liderato y con la plantilla al completo. Los descartes para el choque fueron Isaac Nogués, Sergio De Larrea y Neal Sako. El quinteto inicial estuvo formado por Jean Montero, Omari Moore, Kameron Taylor, Jaime Pradilla y Nate Reuvers.

El inicio fue inmejorable para Valencia Basket. Muy concentrados y con una defensa asfixiante, los taronja dejaron al Real Madrid en solo seis puntos durante los primeros seis minutos (6-14). El acierto ofensivo acompañó y la ventaja se disparó hasta un espectacular 6-23, ante un Madrid desbordado. Pese a un tímido intento de reacción local, el primer cuarto se cerró con una cómoda renta de 15 puntos para los visitantes.

La dinámica se mantuvo en el segundo periodo, aunque los blancos, dirigidos por Scariolo, no estaban dispuestos a rendirse. La entrada de Garuba aportó energía y permitió reducir la desventaja hasta el 27-37. Poco a poco, y en un contexto marcado por un arbitraje muy discutido, la ventaja valenciana fue menguando. Dos tiros libres de Kramer colocaron el +5 para Valencia a falta de 2:58 para el descanso, la diferencia más corta desde el primer cuarto.

El tramo final del segundo cuarto fue un auténtico colapso taronja. Valencia Basket perdió el control del partido y permitió que el Real Madrid igualara el marcador al descanso (43-43), tras haber llegado a mandar por 17 puntos.

La reanudación confirmó los peores presagios. Valencia Basket siguió desaparecido, sin respuesta ni soluciones, en un escenario condicionado por el arbitraje que terminó de decantar el encuentro. El Real Madrid aprovechó la situación y firmó un demoledor parcial que le permitió abrir brecha hasta el 65-51.

La sangría no se detuvo. Desde la máxima renta valenciana, el parcial era de un insostenible 45-15, que se amplió hasta el 76-60 con el que se llegó al último cuarto, ya con el partido prácticamente sentenciado.

El último periodo resultó intrascendente, con un Real Madrid jugando a placer ante un Valencia Basket irreconocible y sin capacidad de reacción. El resultado final, 94-79, reflejó fielmente lo ocurrido sobre la pista.

Son ya cuatro derrotas en los últimos cinco partidos y una caída especialmente dolorosa por la imagen ofrecida. La temporada está siendo notable, pero las señales de agotamiento y la repetición de los mismos problemas empiezan a encender las alarmas. Los rivales parecen haber encontrado la fórmula y los de Pedro Martínez vuelven a chocar una y otra vez contra el mismo guion. La reacción se antoja urgente y deberá llegar la próxima semana, con los exigentes compromisos ante París y Bayern en la Euroliga.

94.- Real Madrid (9 + 34 + 33 + 18): Campazzo (4), Kramer (14), Abalde (2), Hezonja (23), Tavares (4) —cinco inicial—, Deck (11), Feliz (-), Garuba (6), Llull (14), Len (-), Lyles (9) y Maledon (7).

79.- Valencia Basket (24 + 19 + 17 + 19): Montero (15), Moore (7), Taylor (4), Pradilla (8), Reuvers (6) —cinco inicial—, Thompson (19), Puerto (2), López-Arostegui (3), Key (2), Badio (6), Sima (1) y Costello (6).