
Son varias las semanas de análisis tras ver al equipo salmantino compitiendo en esta nueva temporada 2025/2026 y las sensaciones son bastante contradictorias entre la afición charra que ve como las expectativas que genera el conjunto son muy pobres. El tiempo parece haberse detenido en el Würzburg Silvia Domínguez donde se vislumbra un escenario poco habitual para sus aficionados demasiado acostumbrados al éxito.
Probablemente no guste esta crítica en el seno del club, pero la realidad existe y no hay que temer nunca a la crítica siempre y cuando ésta sea respetuosa y constructiva, y en esa línea nos movemos algunos. Son varias temporadas en las que parece evidente la falta de acierto a la hora de configurar un proyecto, es cierto que los tiempos han cambiado y la competencia a nivel nacional ha girado hacia otras franquicias con proyectos ACB. Las excusas de ser siempre los vecinos pobres se extrapolan hacia la masa social, haciendo ver que nuestra «marca» ha perdido peso en favor de los euros, y que «ahí no podemos nunca llegar». Luego está la parte estratégica, en la cual se nos vendía que algún grupo inversor aportaría peso para conformar una estructura potente y de esa forma hacer un equipo interesante… nuevamente no se ve una evolución en este campo.

Desde que se marchó Carlos Méndez, una gran parte de la grada es consciente de que falta una profesionalización en la dirección deportiva, no siempre se puede acertar cuando contratas a jugadoras, pero tampoco es defendible que año tras año tengas tantos problemas con muchas de ellas. Por aquí han pasado las mejores, auténticas súper estrellas, tiempos que difícilmente volverán y para ello hay que reinventarse, especializarse y profesionalizarse, siempre que la dirección del club quiera continuar con el proyecto…
Partiendo de la base del eterno agradecimiento a los dueños del club, que han puesto a Salamanca deportivamente en lo más alto durante estos últimos 30 años, toca reflexionar, escuchar y seguramente rectificar porque el deseo de «todos» los que acuden cada semana a Würzburg es que CB Avenida recupere el espíritu perdido. Criticar no es malo, es sano, sobre todo cuando la intención es mejorar lo que no está funcionando y parece que actualmente la salud del paciente no arroja buenas perspectivas. Las anteriores temporadas el conjunto perfumero estuvo compitiendo con muchísimos problemas, bajas, lesiones, todas las zancadillas posibles que se podían dar, perjudicando el desarrollo de unas competiciones en las que se mantenían en lo más alto, con jugadoras que se dejaban la piel pese a las circunstancias. En eso no tienen la culpa las personas que planifican el proyecto, debes intentar hacer lo posible por sobreponerte, dar todo lo que tienes para cumplir los objetivos marcados, y no siempre se consigue.
Lo sucedido la pasada campaña durante el mes de noviembre, cuando tres jugadoras de la plantilla se marchan, trastoca demasiado el planning, esos errores te condenan y te hacen pagar un coste muy elevado que supone quedar fuera de los puestos importantes que dan paso a competiciones «claves» como son la Euroleague. Sin lugar a dudas, estar fuera de la principal competición continental, condiciona el futuro pues muchas jugadoras directamente no van a ver tu club como algo atractivo, consecuencia que refuerza a tus rivales más directos y te redirige a un tercer plano: ya no eres importante, no se vive del nombre… Lo peor es seguir vendiendo que lo que vendrá será mejor, y recordemos el caso de Calhoun, con seguridad uno de los fichajes más nefastos que se hayan visto, un refuerzo «al que se le iban a caer los puntos de las manos», apenas jugó 4 minutos.

No se trata de buscar culpables, se procura abrir los ojos de lo que se lleva viendo durante estos últimos años: los análisis que se hacen no garantizan el éxito. Se ha fracasado en la política de fichajes, y hay que decirlo, no pasa absolutamente nada, la afición lo sabe, lo comenta, lo dice, pero seguramente no a la cara, entiendo que ello duela en las altas esferas, pero quizás no haya nadie que se atreva a decirlo cara a cara. La profesionalización que requiere un club es responsabilidad exclusiva de sus propietarios, ninguna objeción al respecto, la estructura quizás requiera un tiempo de adaptación, profesionales cualificados, pero hoy por hoy Avenida está por debajo de muchos equipos que trabajan mucho y bien ese campo.
En la temporada actual, la dirección deportiva optó por un proyecto que difiere de lo que a algunos se nos transmitió en su día, es cierto que por entonces se pensaba en seguir compitiendo en Euroleague y mantener un peso a nivel nacional que a fecha de hoy no se vislumbra. La llegada de un inversor, jugadoras con carácter, comprometidas, dos o tres con un nivel top… y la realidad es que por el momento, no se ve un Avenida compitiendo por los puestos de arriba, el róster elegido ha sido una apuesta muy arriesgada y ojalá tomen un rumbo más acorde con lo que este club merece. Muchos aficionados cuestionan el porqué fichar a jugadoras recién salidas de lesión o aún recuperándose de lesiones graves, la respuesta es sencilla: «probablemente el club no hubiera tenido opción a contratarlas si se encontrasen en perfecto estado físico».

Tal vez no estemos certeros en todos nuestros análisis, seguramente haya cosas que nunca se sabrán, (otras sí que las conocemos), pero lo que es auténtico es el sentimiento de la gente, el pensamiento general es de una tremenda decepción acumulada, otro año más. Habría que hacer un ejercicio de autocrítica: quienes pagan por ver un espectáculo, seguramente querrían disfrutar del mismo. Es de justicia permitir las alabanzas cuando las cosas van bien y las «pegas» cuando algo no gusta. De la misma forma que «muchos» de los que se esconden en perfiles falsos, cargan contra presidente, entrenadora y jugadoras pero no se atreven en el cara a cara a decirles sus carencias y criticar sus errores, pedimos construir y rectificar pero con respeto, el mismo que reclamamos algunos a quienes se nos ha «afeado» pensar en alto: «quid pro quo».
A pesar de todo, se nota un buen ambiente en la plantilla, mejor que el de otras campañas, sin ser suficiente, ayuda de cara a superar los momentos duros que está sufriendo el equipo. No es momento de señalar a la dirección técnica, Anna Montañana tiene lo que le han dado, seamos sinceros en este tema, el grupo conformado no tiene la calidad para competir por títulos, hay plantillas que te superan ampliamente tanto en efectivos como con jugadoras muy top. Lo que es muy complejo de explicar es el caso Magarity, probablemente la jugadora más top en cuanto a nombre de Avenida esta temporada, pero que viene de una lesión muy seria y aún no se la ha podido ver disputar ni un solo minuto. Es evidente que de otra forma no hubiera llegado al club, su caché es demasiado elevado para los «proyectos» del conjunto salmantino. Demasiada ventaja para cualquier rival de esta Liga Femenina, exprimir a Cave ha costado muy caro ya que no existe ningún relevo para una jugadora en el puesto de 4 ó 5, ¿esto es algo normal en un club profesional? Son cuestiones que están en la mente de todos y que nos muestran el nuevo camino a recorrer.

Las épocas no duran eternamente, somos conscientes de que no es factible estar siempre arriba y ser inexpugnables, del nombre no se vive y los rivales se han puesto las pilas para fortalecer sus proyectos y explotar los recursos que se encuentran a su alcance, la dirección del conjunto perfumero parece haberse estancado en la conformidad, es lo que se comenta en redes y en los corrillos.
Con la incertidumbre de cara a lo que pueda dar de si el equipo en la segunda parte de esta temporada, si los refuerzos que llegan (Kiss) son capaces de tapar el enorme agujero que tiene Avenida en la pintura, podrían defenderse para no descolgarse demasiado de sus rivales, pero la falta de jugadoras eficaces en los puestos de alero parece ser un lastre que no se va a poder cubrir este año. Ni Djaldi-Tabdi, Mellers, Zellous,… convencen para formar parte de un conjunto que debía aspirar a algo más, de nuevo apuesta arriesgada, sin posibilidad de margen de error y difícilmente explicable.

En el horizonte una eliminatoria de Eurocup, la Copa de la Reina y la competición liguera, demasiados frentes para un grupo sometido a una gran presión externa, pero que tiene complicado redirigir el rumbo con los mimbres de que dispone actualmente, solo la recuperación de todos sus componentes y dar con el click del que tanto habla Montañana, podrían devolver la ilusión a una Marea Azul que a pesar de todo sigue y seguirá apoyando al club.

El deseo de todo buen aficionado al baloncesto es volver a disfrutar de un Avenida competitivo, fuerte y desafiando a sus rivales, por mucho que lo que hasta ahora se haya visto se acerque más al Apocalipsis todo es susceptible de cambio y mejora, rendirse no es una opción, sortear los obstáculos que te pone la vida forma parte de la misma.
Felices Reyes para todos.
📝 Javier Martín. X @javivegacarmen
📸 Fotos Óscar Haro. X @garydeharo




