BAXI Ferrol 82 – 77 Kutxabank Araski

A Malata se reencontraba con la liga tras la previa de la Eurocup, para iniciar un curso lleno de ilusiones e incertidumbres a partes iguales. Tras el buen rendimiento en la previa de Eurocup, venciendo con claridad al Beroe Stara Zagora, aunque con altibajos en ciertos momentos del juego, casi 1.400 aficionados ferrolanos se reunían el domingo pasado con la duda de ver como su joven equipo iba a afrontar el que sería, para muchas de sus integrantes, el primer partido profesional en una gran liga.

El rival, un renovado Araski, con Made Urieta al frente que, aunque en los últimos enfrentamientos veía como la balanza se inclinaba con más frecuencia hacia el lado de las gallegas, con 5 victorias en los últimos 6 encuentros, tenía aún en la retina el enorme partido con el que sellaba la permanencia la temporada pasada y enterraba las opciones de playoff de las entrenadas por Lino López, con un +20 (86-66) en un Mendizorrotza a reventar.

Con estos antecedentes el árbitro principal lanzó el balón al aire y la temporada 2026/2027 se puso en movimiento en A Malata

El baloncesto y su movimiento pendular.

Hay muchos deportes que tienen algo de hipnótico por el modo en que se desarrollan. El tenis probablemente sea el ejemplo más claro, pero sin duda el baloncesto, por su rapidez en el cambio de posesiones también goza de este atributo. Y cuando los equipos gustan de imprimir velocidad al juego y los ataques están más finos que las defensas, el dinamismo que adquiere lo convierte en un gran entretenimiento. Ese baloncesto de «ida y vuelta» fue el que se practicó el pasado domingo en tierras ferrolanas. La pelota viajaba de lado a lado de la cancha y, aún con los errores propios de estas alturas de la temporada, el encuentro entra vascas y gallegas estaba agradando a quienes se dieron cita en el polideportivo ferrolano.

Tayra Eke Mejor jugadora del BAXI Vs Araski
Tayra Eke MVP del BAXI Vs Araski

En cuestión de acierto, fueron las locales quienes impulsaron la fuerza del péndulo hacia su terreno. Eke, que haría el mejor partido desde que está en la disciplina del BAXI, la mejor de las locales, con 23 de valoración y 14 puntos, sin fallo en el tiro, y 8 rebotes, adelantaba a su equipo, e Iva Belosevic compltaba el 4-0 inicial. Y a pesar del buen inicio de una ex como Julieta Mungo en las filas del Araski, ellas mismas llevaron el marcador al punto de máxima amplitud a su favor con un 13-6 a los 5 minutos de juego.

Pero el movimiento del péndulo es simétrico, y en tan sólo 4 minutos ya estaba indicando un +7 para las visitantes (15/22), con unos buenos minutos de Dudasova. El cuarto, como si la física realmente estuviera regulando el partido, terminaba con el péndulo prácticamente en su posicion vertical (21/22).

25 minutos buscando el punto de equilibrio

A pesar del buen arranque de Araski en el segundo cuarto, al que respondió el BAXI con una gran reacción encabezada principalmente por Eke y Sidney Shaw, muy destacada también en el encuentro con 16 puntos y 19 de valoración, que volvieron a llevar a su equipo a los 9 puntos de ventaja, el partido continuó con un toma y daca, en el que inexorablemente el resultado tendía al equilibrio. Como ocurre con los péndulos, la amplitud con la que se movía en el momento inicial, dejó paso a leves variaciones. Las pequeñas alternativas con las que se llegó al descanso (43-42,) favorable al equipo dirigido por Lino López, fueron la tónica en los siguientes 15 minutos.

A falta de 5 minutos el marcador mostraba un 66-66 y dejaba en A Malata la sensación de que la igualdad, el sufrimiento y la incertidumbre sería la tónica hasta el final.

Y la sensación era la correcta, pero el desenlace fue del todo inesperado.

5 minutos donde las leyes de la física colapsaron

Stanasev, la mejor del partido con un 28 de valoración (18 puntos, 9 rebotes, 9 asistencias), dio un empuje inesperado a su equipo y con un triple a falta de 3 minutos ponía la máxima diferencia a favor de las vascas (68-76). La lógica del péndulo en la que todo el partido había transcurrido indicaba que la reacción del BAXI era inevitable, y así lo demostraba el inmediato triple de Galickova tan sólo 10 segundos después del de la jugadora serbia de Araski (71-76). Pero los segundos pasaban y el péndulo parecía que no terminaba de cambiar el sentido de su inercia y Brotóns con un tiro libre dejaba la ventaja en 6 puntos a falta de 2 minutos (71-77).

Parecía que el tiempo restante sería insuficiente para lograr la estabilidad en el marcador que en ese momento toda la afición ferrolana deseaba, así que A Malata comenzó a encomendarse a lo que tantas veces antes había dado tan buenos resultados. Esa magia que envuelve a equipo y grada y que permite una especie de trance donde las leyes de la razón y la lógica dejan de ser útiles. Y si alguien conoce bien ese estado es la nueva capitana del BAXI Ferrol, Claire Melia. La irlandesa asumió la responsabilidad de ejercer el primer impulso en ataque que provocase el cambio de sentido en el péndulo del partido, poniendo con una entrada el 73-77.

«Cando empezandosela non paran»

La presión de A Malata en los ataques del Araski era enorme. El ensordecedor ruido a través del cual se conjura la afición ferrolana y canaliza su magia a la cancha empezaba a hacer su efecto en los ataques vascos, y Maggie Doogan, máxima anotadora del partido con 19 puntos, con un triple, ponía a su equipo a tan sólo 1 punto, a falta de 1 minuto y 25 segundos. Sería Claire Melia de nuevo, la que, a 25 segundos del final, con un gran rebote ofensivo, devolviera el péndulo hacia su polo y la pareja checa, ante un pabellón desbocado, con sendos tiros libres, sintieran su apellido coreado como es ya tradicion en Ferrol.

¡SO TO LO VA! y ¡GA LIC KO VA!, pusieron el broche a un final increíble, en el que un BAXI al borde de consumar la que sería la primera derrota, en un primer partido de competición oficial, de un equipo entrenado por Lino López, conseguía anotar 14 puntos en 3 minutos y pasar de un (-6) a un (+5) en tan sólo 2:15 minutos.

La primera victoria de la temporada se queda en A Malata, como aquel 5 de octubre de 2024, donde, también contra Araski, el BAXI arrancó una temporada en la que llevó al máximo exponente el «cando empezan non paran», con épicas remontadas como las de Hungría contra el DVTK. Veremos si las buenas sensaciones dejadas por el equipo ferrolano en los 3 partidos oficiales hasta el momento tienen continuidad. La siguiente prueba, el próximo jueves a las 21:00, con la visita a Alcantarilla, para enfrentarse a un Jairis herido tras la derrota ante Leganés en la primera jornada.

Araski por su parte recibirá a un motivado Estudiantes, tras vencer sobre la bocina, con un triple desde más allá de medio campo de Isa Latorre, al Spar Girona de Roberto Íñiguez.

Estadísticas del partido