BAXI 75 – 67 SPAR GIRONA
BAXI Ferrol está teniendo una temporada con muchos altibajos. Algunos altos altos han sido muy altos, bien es cierto. La primera victoria histórica contra Valencia fue sin duda un momento cumbre de la temporada. Pero aquel 4 de octubre queda lejos. La inmaculada trayectoria en Europa, en donde llegó a ser el único equipo invicto de las dos competiciones, hasta que se topó con Avenida en los octavos de final.
Pero algunos bajos también han sido muy bajos. Ser uno de los 3 únicos equipos derrotados por Gran Canaria, las contundentes derrotas contra Girona, Casademont o Estepona, o quedarse a las puertas de la clasificación para la Copa de Reina, perdiendo «una final» contra Leganés en tierras madrileñas, fueron duros golpes encajados por las ferrolanas. Aunque sin duda los peores han sido 3 bajas de larga duración, Bego De Santiago, Karla Erjavec y Gala Mestres, aunque la de la catalana por una razón tan positiva como es su embarazo.
El último «golpe bajo» se lo había asestado IDK en la jornada que suponía la vuelta a la competición tras la ventana FIBA y en el que, con la permanencia prácticamente asegurada, el ganar les hubiera dado alas para seguir persiguiendo el sueño del playoff. Pero un segundo cuarto maldito, en el que anotaron tan sólo 2 puntos, ponía las cosas mucho más complicadas de lo debido, y con un calendario por delante terrible.
David contra Goliat… y Goliat… y Goliat.
A falta de 5 jornadas para el final, el BAXI llegaba en el último puesto que da derecho a jugar el playoff, pero con muy malas sensaciones, y empatado con Estudiantes, con IDK y un triunfo por delante de Estepona, que venían pisándole los talones. Y, por si fuera poco con una semana por delante, que empezando en Semana Santa, se podría considerar, más bien, un viacrucis. Los 3 gigantes de la competición, Girona, Valencia y Casademont, en 8 días, para un equipo que había mostrado tantas dudas en el último encuentro, contra IDK, como el BAXI. Parecía un escollo demasiado complicado de superar. Desde el club se celebraba la permanencia como un título de liga, que quizás fuera más pertinente. Y caer dignamente, parecía el objetivo a perseguir.
Pero este BAXI no sabe rendirse y mucho menos en A Malata.
Girona, el primer Goliat.
Girona, segundas en la clasificación, tampoco llegaba con las mejores sensaciones tras la clara derrota contra Avenida en Copa. Lo hacía además con importantes bajas como Quevedo, Canella o Bibby. Aún así tenía 8 jugadoras de primerísimo nivel como Coulibaly, Holm, Jocite, Merceron, Carter o Guerrero, y en la anterior jornada liguera había sido capaz de vencer, en el Roig Arena, a las que una semana después serían las campeonas de Copa, Valencia Basket.
Los primeros 5 minutos transcurrieron según el guión previsto. Klara Holm mandaba, Coulibaly dominaba y Jocite, Guerrero y Carter anotaban. Pero a partir de ese momento, con 7-15 en el marcador, las ferrolanas fueron trabajando, poco a poco, su resurrección. Un triple de Ine Joris, que realizó uno de los mejores partidos con el BAXI, ponía el 20-20 con el que terminarían los primeros 10 minutos.
En el segundo cuarto se sumaría al acierto de la belga, la fe de la grada en que la resurrección podía ser posible, incluso en Sábado Santo. Y Moira Joiner, la mejor del encuentro, con un triple, ponía la máxima ventaja en el marcador para las locales a menos de un minuto para el descanso (43-32).
BAXI contesta al arreón gironí.
Tras el descanso, la reacción de las catalanas no terminaba de llegar, incluso Lay Daniels ponía la máxima (+15) transcurridos un par de minutos de la reanudación. A partir de ahí, la conexión Jocite-Coulibaly en el «pick n’roll», encontró una grieta en la buena defensa de las locales que fue limando la diferencia hasta ponerse a tan sólo 6 puntos, 52-48, a falta de 2 minutos y medio para el final del cuarto. En ese momento, la capitana, Blanca Millán, tomó las riendas y recordó a todos los presentes que A Malata no es plaza fácil para nadie y con 6 puntos consecutivos volvió a subir la diferencia a 14 puntos, a falta de 10 minutos.
En el último parcial, las visitantes, a base de tiros libres conseguían reducir la ventaja de el BAXI en el margen de los 6/8 puntos. El partido se hacía más trabado, ni unas ni otras, presas de sus inseguridades, conseguían tornarlo definitivamente a su favor. Desde el 66-58 que colocaba Merceron con un triple en el marcador, hasta el 71-60 con el que Claire Melia, con senda jugada, daba confianza a toda la parroquia azul y rosa, pasaron 5 largos minutos de tensión y nervios.
Nace un «matagigantes» en Ferrol.
Un 2+1 de Coulibaly, junto a otro rigurosísimo de Klara Holm, acercaban al equipo dirigido por Roberto Iñiguez a 4 puntos a falta de 27 segundos. Pero el buen movimiento de balón de las ferrolanas y el acierto desde el tiro libre de Daniels en los últimos instantes, dejó el marcador final en un 75-67, con el que las gallegas logran vencer por segunda vez en su historia al Spar Girona, haciéndolo, además, de manera consecutiva, y en A Malata.
Una resurrección consumada justo a tiempo, que llena de confianza a un equipo, que ha sido capaz de vencer a 2º y 3º de la clasificación en una misma temporada, y que en tan sólo 8 días volverá a A Malata para recibir al 1º, Casademont Zaragoza, y aspirar a convertir esta histórica cancha en su particular Valle de Elah, donde David fue capaz de vencer al gigante Goliat, en el relato bíblico, pero esta vez, por partida triple.

